¡La música argentina tiene una historia que merece ser contada y escuchada otra vez!
En un acto lleno de emoción y compromiso cultural, el Salón Dorado de la Casa de la Cultura volvió a convertirse en escenario de una experiencia musical que tras años en la sombra, resurgió con fuerza y sentido. Se trató de un homenaje a Hipólito Felipe Gutiérrez, un compositor argentino de gran trayectoria que, aunque no muy conocido para el público general, dejó un legado que hoy busca volver a la luz.
Un acto de recuperación y memoria 🎹
El concierto no fue solo para escuchar música; fue un acto de recuperación de una memoria musical que estaba casi en el olvido. Juanse, líder de Ratones Paranoicos y hijo del propio Gutiérrez, expresó su alegría por poder mostrar la obra de su padre, que siempre fue hecha con mucho desinterés y sin buscar reconocimiento personal. Para Juanse, este homenaje es también una forma de difundir una parte importante de la música contemporánea argentina que, por diferentes razones, quedó relegada.
La presencia de Winny, madre de Juanse, de 90 años, fue un momento muy emotivo. El músico destacó su rol en la vida del compositor, como una figura clave que le brindó apoyo en momentos difíciles y que entendió la necesidad de que su obra fuera preservada y compartida.
Preservar para compartir: un acuerdo que importa 🤝
En el marco del homenaje, se anunció un acuerdo para donar, digitalizar y preservar el archivo del compositor. La iniciativa involucra a la Biblioteca del Congreso de la Nación y al Conservatorio Superior de Música Manuel de Falla, que trabajan en la organización de partituras, manuscritos y grabaciones sonoras.
El objetivo es no solo conservar estos materiales, sino también facilitar su acceso público, especialmente para estudiantes, investigadores y todo aquel interesado en la música contemporánea argentina. La digitalización permitirá que estas obras puedan circular y ser interpretadas en diferentes contextos, ampliando su alcance más allá de las partituras en un archivo físico.
La música vuelve a sonar 🎶
El concierto, interpretado por docentes y alumnos del conservatorio, fue la primera experiencia de ese proceso de recuperación. Se digitalizó una parte del archivo —de la op. 1 a la 9— que ya se utiliza en actividades pedagógicas. Pero, más allá de eso, la idea principal es que la música deje de ser solo un archivo y vuelva a vivirse en conciertos, clases y debates musicales.
Marcos Puente Olivera, director del Conservatorio Manuel de Falla, subrayó que la música necesita volver a sonar para ser interpretada y discutida por nuevas generaciones. La recuperación del legado, además, tiene un valor pedagógico que ayuda a entender y ampliar el repertorio contemporáneo.
¿Quién fue Hipólito Gutiérrez? 🤔
Este compositor, formado en el Conservatorio Manuel de Falla y alumno de Jacobo Ficher, desarrolló una obra que combina las corrientes contemporáneas de la segunda mitad del siglo XX. Entre sus piezas más conocidas están Preludio, Intermezzo y Fuga para cuarteto de maderas, Música para arcos, y la Obertura Unamuniana. Algunas de sus obras alcanzaron reconocimiento internacional, como su Oda sobre textos de Raúl Aguirre, que giró en la Unión Soviética.
Uno de los hitos más destacados fue en 1971, cuando estrenó Tres eternidades en el Teatro Colón, con la Orquesta Filarmónica, logrando un premio en la Primera Tribuna Nacional de Compositores. Además, participó activamente en asociaciones de compositores y en instancias nacionales e internacionales, aportando a la escena musical del país.
Música en constante movimiento 🎼
El proceso de recuperación de su obra no termina en digitalizar y guardar partituras. La idea es que estas obras puedan ser interpretadas, discutidas y apropiadas por nuevas generaciones. La participación de alumnos y docentes en el concierto fue solo el comienzo de esa circulación que busca mantener viva su música.
Inés Sabattini, vicedirectora del conservatorio, afirmó que la recuperación tiene un doble valor: patrimonial y pedagógico. La historia de Gutiérrez, aunque todavía en proceso de exploración, revela una voz en búsqueda, con una escritura que evita soluciones fáciles y apuesta por la experimentación y la exploración sonora.
La música como presente y futuro 🎶✨
El concierto incluyó obras que muestran distintas etapas del compositor. Desde las Dos Líricas para Edith, que combinan atonalismo con un diálogo tenso entre voz y piano, hasta piezas más abiertas y experimentales como Para leer en forma interrogativa -A- “Sabia piel”. En esta última, los instrumentos dialogan en una textura que invita a la exploración, con un uso despojado del bandoneón, que en su sombra recuerda el tango pero sin ser una referencia directa.
Lo que quedó claro es que la obra de Gutiérrez no pertenece solo al pasado. Su reaparición en escena plantea preguntas sobre cómo construimos el canon musical y qué obras permanecen en el olvido por razones que todavía debemos entender. La invitación, entonces, es a escuchar, valorar y reactivar estos legados para que la historia musical argentina sea cada vez más diversa y moderna.




