La industria en caída libre: la peor en 4 años

La industria metalúrgica en Argentina atraviesa su peor momento en los últimos cuatro años. En febrero, los números mostraron una fuerte caída: la utilización de la capacidad instalada, ese porcentaje que indica cuánto de lo que una fábrica puede producir realmente está en marcha, alcanzó solo el 40,2%. Es el nivel más bajo desde 2019, y eso preocupa a todos los que dependen de este sector.

Para entender mejor, esto significa que muchas empresas están operando a menos de la mitad de su potencial, lo que no solo afecta la producción, sino también la rentabilidad y, en consecuencia, los empleos.

¿Por qué cae la producción y el empleo?

Según Elio Del Re, presidente de ADIMRA, la cámara que agrupa a las empresas metalúrgicas, la tendencia negativa se profundiza en los primeros meses del año. La demanda interna, que suele ser un motor para esta industria, se desploma, poniendo en riesgo muchas fuentes de trabajo.

El informe revela que en febrero, la producción metalúrgica se redujo un 10,3% en comparación con el mismo mes del año pasado. Además, la caída acumulada en lo que va del 2025 ya alcanza un 8,2%. En ese contexto, el empleo no se queda atrás: descendió un 1,8% respecto a la misma fecha de 2024, aunque sin cambios respecto a enero. Sin embargo, los expertos advierten que si la tendencia continúa, la situación podría empeorar aún más.

¿Qué regiones y sectores están más afectados?

El impacto no fue igual en todo el país. Buenos Aires, que concentra la mayor parte de la producción del sector, sufrió una caída del 12,9% en comparación con el año pasado. Le siguen Córdoba (11,9%), Mendoza (10,2%) y Entre Ríos (9,8%). Santa Fe, con una baja del 4,3%, mostró una situación algo más estable.

En cuanto a los sectores específicos, la fundición fue uno de los más perjudicados, con una caída del 15%. Otros segmentos como Bienes de Capital, Autopartes, Equipamiento Médico y Equipo Eléctrico también mostraron fuertes retrocesos, entre el 9 y el 14%. Incluso sectores que habían tenido un repunte en 2025, como Maquinaria Agrícola y Carrocerías y Remolques, ahora están perdiendo fuerza.

¿Qué sectores y cadenas de valor están en crisis?

El deterioro se extendió a varias cadenas de producción. Las empresas relacionadas con el sector automotriz tuvieron una baja del 12,8%. También sufrieron las vinculadas a alimentos y bebidas, con una caída del 12,4%, y las del consumo final, que bajaron un 10,1%. La construcción, petróleo y gas, minería y energía eléctrica también cerraron el mes en terreno negativo.

¿Qué dicen los expertos y qué se espera para el futuro?

El panorama no pinta mejor. La mayoría de las empresas no ve señales de recuperación a corto plazo. La incertidumbre internacional, como la guerra en Medio Oriente y otros factores económicos, también suman presión a una situación ya difícil.

Para muchos, el desafío ahora es encontrar formas de adaptarse a un contexto donde la demanda se mantiene baja y la producción aún no logra repuntar. La esperanza está en que, con políticas adecuadas y algo de recuperación global, la industria pueda salir de esta crisis en los próximos meses.

¿Qué significa esto para todos?

Este bajón en la industria metalúrgica no solo afecta a las empresas, sino también a los empleos y a la economía en general. La contracción de un sector tan importante puede tener efectos en cadena, afectando desde quienes trabajan directamente en estas fábricas hasta quienes dependen de sus productos en otros ámbitos.

Por ahora, la realidad muestra que la industria necesita un giro para volver a subir y que la recuperación no será rápida. La clave será cómo el sector y el país logren sortear estos obstáculos y qué medidas se tomarán para revertir esta tendencia negativa.