¿Qué pasa con el apoyo a Manuel Adorni? 💥

Desde que el oficialismo empezó a mover hilos para blindar a Manuel Adorni, el ex vocero de la Casa Rosada, la jugada no salió como esperaban. La idea era mostrar un respaldo fuerte, pero en realidad, la situación se fue complicando y algunos actores clave parecen estar alejándose. La historia se empezó a complicar cuando Patricia Bullrich, presidenta del bloque en el Senado por la alianza de libertarios y otros sectores, decidió no participar de las reuniones de apoyo y, en cambio, optó por hacer declaraciones fuertes en redes sociales. ¿Por qué tanto rechazo?

La estrategia que se cayó por falta de apoyo 💣

El plan del Gobierno era que los senadores oficialistas mostraran unidad y apoyo a Adorni, quien está en el centro de un posible proceso de interpelación en el Senado. Para eso, se organizaron varias reuniones con legisladores de diferentes provincias, incluyendo a los más importantes de la bancada. Sin embargo, la presencia de Bullrich en estas reuniones fue prácticamente nula, alegando problemas de agenda. En cambio, ella eligió hacer una declaración que llamó la atención: exigió que Adorni muestre su declaración jurada en televisión o en redes sociales, buscando diferenciarse del Gobierno y marcar su distancia de la gestión.

¿Y qué pasa con los otros? 🙄

Otros dirigentes importantes también dieron el faltazo. Luis Juez y Francisco Paoltroni, por ejemplo, tampoco asistieron a las reuniones oficiales. La ausencia de estos figuras genera dudas sobre la unidad del oficialismo en un momento clave, cuando el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, debe presentar un informe en el Senado en julio. La falta de apoyo visible en público refleja una tensión interna que no se puede ocultar fácilmente.

El papel de Bullrich y las redes sociales 📱🔥

Mientras tanto, Patricia Bullrich ha estado en el centro de la escena, pero no precisamente para apoyar a Adorni. En las últimas semanas, la ex ministra de Seguridad ha usado las redes sociales para lanzar mensajes que parecen tener un doble mensaje. Por ejemplo, posteó una foto con la camiseta argentina con el número 13, haciendo referencia al jugador Romero, y afirmó que era una forma de defender valores. También hizo un gesto de victoria con los dedos, en un guiño a símbolos históricos, además de celebrar los goles de Messi en el Mundial. Todo esto parece ser una forma de marcar territorio, en medio de la incertidumbre sobre qué papel jugará en el futuro político del oficialismo.

¿Qué busca Bullrich realmente? 🎯

Fuentes cercanas a la ex ministra sugieren que ella no está dispuesta a arriesgarse por Adorni ni a dejar que el Gobierno la utilice como escudo. En cambio, su estrategia parece apuntar a posicionarse como una figura distinta, con miras a ser una posible candidata en 2025. La tensión se nota, y en algunos despachos oficiales ya no confían en que Bullrich termine alineándose con la gestión si las cosas se complican más. Ella, por ahora, sigue jugando sus cartas, marcando distancias y haciendo su propia campaña en las redes sociales.

La imagen del gobierno en crisis 🏛️

Por otro lado, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sigue sin conseguir apoyo sólido. Algunas fotos recientes muestran que no logra mostrarse con figuras clave del Gobierno ni con aliados territoriales. La economía tampoco ayuda: Luis Caputo, uno de los principales críticos de Adorni, no compartió en sus redes una foto del encuentro con el jefe de Gabinete, aunque fue uno de los asistentes. La relación con los gobernadores tampoco está en su mejor momento, ya que algunos de los mandatarios del Norte y otras provincias prefieren no posar con Adorni, temiendo que una interpelación pueda afectar sus propios intereses.

¿Qué sigue? 🔮

La situación no es sencilla. La fecha clave será el 2 de julio, cuando Adorni debe presentar su informe en el Senado. Por ahora, la estrategia oficial está en veremos. La pelea por el poder dentro del oficialismo, la tensión con sectores del Congreso y las internas en las redes sociales muestran que el escenario político está en plena ebullición. La pregunta que muchos se hacen es si el blindaje que intentan armar logrará sostenerse o si, como parece, está destinado a desmoronarse ante las disputas internas y la falta de apoyo público.