El clásico asado, más costoso que nunca 🥩💰

El asado, uno de los rituales más tradicionales en Argentina, se volvió más caro en las últimas semanas. Después de un aumento del 15% en el precio de la carne, preparar un buen asado para la familia ahora cuesta mucho más que antes, y esto no pasa desapercibido para quienes disfrutan de esta tradición los fines de semana.

¿Por qué subió tanto la carne?

El incremento en los precios se debe a varias razones. Por un lado, la oferta de carne en el mercado bajó, lo que genera menos disponibilidad. Además, hay una demanda externa que sigue comprando carne argentina, lo que mantiene los precios en alza. La firmeza del Mercado Agroganadero de Cañuelas, uno de los principales puntos de referencia, también influye en esta tendencia.

¿Cuánto cuesta hoy armar un asado?

Para que te hagas una idea, un asado para 4 o 6 personas en una carnicería de barrio sale aproximadamente $65.600. Esto incluye 2 kilos de asado, un kilo de vacío, chorizos y carbón. Pero si comprás en cadenas de supermercados o carnicerías más grandes, el total puede llegar a los $76.490.

Y no solo la carne aumentó. Los acompañamientos también suman en el presupuesto: un kilo de pan cuesta unos $7.500, los tomates y lechuga, que son básicos para la ensalada, salen alrededor de $3.840 y $2.420 respectivamente. Además, las bebidas, como gaseosas y cervezas premium, elevan aún más el costo. Por ejemplo, 4 gaseosas cuestan casi $12.000 y las cervezas premium, unos $12.760. Y si querés un postre, un kilo de helado puede costar unos $36.000.

¿Cuánto sale en total? 💸🤔

Sumando todo, preparar un asado completo hoy en día cuesta entre $140.000 y casi $151.000. La diferencia depende de si comprás en carnicerías de barrio o en cadenas más grandes y del tipo de cortes y acompañamientos que elijas. Es decir, una comida que antes era un placer accesible, ahora representa un gasto importante para muchas familias.

¿Qué significa esto para los argentinos?

Este aumento en los precios refleja una realidad que se repite en otros sectores y afecta directamente el bolsillo. La tradición del asado, que une a amigos y familias en torno a la parrilla, se vuelve más exclusiva en términos económicos. La inflación y la escasez de carne hacen que muchos tengan que pensar dos veces antes de planear un asado.

¿Qué puede pasar en el futuro?

Por ahora, no hay señales de que los precios bajen. La tendencia parece seguir al alza, y las familias deberán ajustar sus presupuestos si quieren mantener viva esta costumbre. Mientras tanto, muchos buscan alternativas, como reducir las porciones o buscar ofertas en diferentes locales.

En definitiva, el asado sigue siendo un símbolo de la cultura argentina, pero su costo refleja los desafíos económicos y la inflación que atraviesa el país. La buena noticia: siempre hay formas de disfrutar, incluso cuando los precios suben.