Mientras la reforma laboral domina la escena política, el Gobierno de Milei prepara un plan para las universidades 🏛️
En medio de la discusión acalorada en el Senado sobre la reforma laboral, el Ejecutivo de Javier Milei trabaja en secreto en un proyecto para aumentar el presupuesto destinado a las universidades nacionales. La idea es reemplazar la ley vigente, que fue sancionada en 2024 y luego vetada por el mismo Milei, pero que el Congreso volvió a impulsar. La movida busca asegurarse de que los fondos no se frenen, pese a las tensiones y obstáculos judiciales.
¿Qué hay en juego? 💰📖
El nuevo proyecto apunta a modificar la ley anterior y mejorar los salarios de docentes y empleados universitarios, que llevan meses en atraso. La propuesta contempla una recomposición salarial del 12,3% en tres tramos, para cubrir lo que se perdió en 2025, ya que los sueldos en ese año sufrieron una caída del 14%. Además, el Gobierno prometió reabrir paritarias cada dos meses para ajustar las subas en 2026 y asegurar que el dinero alcance para gastos de mantenimiento y funcionamiento.
El contexto judicial y político ⚖️
Todo esto sucede en un escenario complicado para el Gobierno. Hace unos días, se vio acorralado por una orden judicial que le exigía pagar fondos para las universidades y actualizar los salarios según el índice de precios, algo que no hizo. Para evitar una condena, el Ejecutivo promulgó una ley de emergencia en discapacidad, que también fue rechazada por el Congreso, que la dejó sin efecto, y le complicó aún más la situación.
El Gobierno, consciente de que la Justicia puede fallar en su contra en cualquier momento, intenta adelantar y modificar las leyes para que las demandas sean menos efectivas. La estrategia incluye una nueva ley que, en teoría, dejaría en segundo plano las acciones judiciales en su contra. Para ello, el subsecretario de Política Universitaria, Alejandro Álvarez, se reunió con rectores y gremios académicos para presentarles la propuesta y buscar apoyo.
Reuniones y negociaciones clave 🤝
Las charlas con los rectores no son nuevas, pero en los últimos días se intensificaron. El lunes 9 de febrero, autoridades universitarias y representantes gremiales se encontraron con Álvarez y el secretario de Educación, Carlos Torrendell. Aunque algunos rectores señalaron que todavía hay puntos por definir, todos coincidieron en que se trata de un paso en la buena dirección.
En esa reunión, los representantes del Gobierno ofrecieron un aumento salarial del 12,3% en tramos y propusieron reabrir las paritarias en forma periódica para ir ajustando los sueldos en 2026. Además, prometieron que los fondos para gastos operativos y mantenimiento se actualizarían en función del índice de precios, de diciembre 2023 a la fecha.
Los rectores, por su parte, admitieron que el atraso salarial de 2025, que consideran del 14%, es difícil de recuperar. Sin embargo, mostraron cierta esperanza en que el acuerdo sea posible, siempre y cuando el Congreso valide la nueva ley. La idea es que, si todo marcha bien, el Gobierno oficialice el proyecto en los próximos días y lo envíe al Parlamento.
¿Qué dicen los gremios? 🗣️
Los sindicatos y gremios docentes, que representan a miles de trabajadores, aún están en guardia. Daniel Ricci, de la Federación de Docentes Universitarios, expresó cautela. Para él, la ley ya está aprobada y el Gobierno tiene la obligación de cumplirla. La realidad es que en 2024, la caída en los sueldos fue del 38%, un golpe duro que todavía se siente en las universidades.
¿Y ahora qué? 🔮
Por ahora, todo parece estar en una etapa de negociaciones, con la esperanza de que las diferencias se puedan resolver. La intención del Gobierno es que, si hay acuerdo, el Congreso apruebe la nueva ley y los fondos se envíen cuanto antes para evitar que la crisis en las universidades siga creciendo.
Mientras tanto, la tensión por la reforma laboral en el Senado continúa, pero en otros ámbitos, el Gobierno intenta mantener el control y asegurar los recursos para las instituciones educativas. La lucha por el presupuesto y los salarios sigue siendo uno de los temas más delicados en la agenda política actual.




