Un problema que no se ve en el Congreso 🏛️

El presidente del Colegio Público de la Abogacía de la Capital Federal, Ricardo Gil Lavedra, expresó su preocupación porque en las sesiones extraordinarias del Congreso de la Nación, convocadas por el decreto n° 24/2026, no se incluyó el tratamiento de un tema clave: los acuerdos para designar nuevos jueces y juezas. Esto es importante porque en la Justicia argentina hay una gran cantidad de vacantes que necesitan ser cubiertas para que todo funcione con normalidad.

¿Qué está pasando con los jueces y las vacantes? ⚖️

Desde hace casi un año, diferentes instituciones —como el Colegio de Abogados, la Asociación de Abogados de Buenos Aires y la Federación Argentina de Colegios de Abogados— vienen reclamando al Poder Ejecutivo que remita los pliegos para nombrar a 153 jueces federales, 37 fiscales y 45 defensores públicos. Sin embargo, hasta ahora, el gobierno no respondió ni envió esos pliegos al Senado para que puedan ser tratados.

¿Por qué es tan grave esto? 🚑

La falta de jueces no es un problema menor. La vacancia en cargos claves en la Justicia Nacional y Federal alcanza aproximadamente el 37%. Esto significa que en muchos casos, causas importantes no se pueden tramitar con la rapidez que la sociedad necesita. La demora en los nombramientos afecta directamente a la gente, ya que impide que los tribunales puedan resolver los casos en tiempo y forma.

¿Qué dicen las instituciones? 📢

Las organizaciones que representan a los abogados sostienen que la parálisis en los nombramientos afecta a toda la sociedad. La falta de jueces impide la emisión de sentencias y la resolución efectiva de causas judiciales, poniendo en riesgo la independencia del Poder Judicial y el cumplimiento de las obligaciones constitucionales. Además, advierten que esta situación obstaculiza la posibilidad de que los ciudadanos accedan a la justicia y puedan proteger sus derechos.

¿Qué pasa ahora? ⏳

Con el fin de la feria judicial cerca, los abogados y las instituciones insisten en que se agilicen los nombramientos mediante un pronto despacho. La idea es que el Poder Ejecutivo remita los pliegos necesarios al Senado para que puedan ser tratados y aprobados rápidamente. La demora en estos nombramientos no solo afecta la gestión de los tribunales, sino que también pone en jaque la confianza en la justicia.

Una situación de gravedad para la democracia ⚠️

Ricardo Gil Lavedra enfatiza que la situación es muy grave. La paralización en la designación de jueces obstaculiza el acceso de la ciudadanía a la justicia y, en definitiva, afecta la estabilidad del sistema democrático. La justicia no puede seguir en espera, porque en juego está la protección de los derechos de todos.