Un regreso que inspira 💪
El 14 de marzo de 2025, en el peor momento de su carrera, Lisandro Martínez volvió a pisar una cancha. Después de más de un mes con una lesión grave en la rodilla izquierda, específicamente una rotura del ligamento cruzado anterior, el defensor de la Selección Argentina y del Manchester United se convirtió en ejemplo de superación y resiliencia. Nueve meses después, en un regreso que muchos consideraban imposible, Licha volvió a jugar y asegura estar en su mejor momento.
El proceso difícil pero con propósito 🛤️
En una entrevista con «AFA Estudio», el streaming oficial de la Asociación del Fútbol Argentino, Martínez contó cómo fue ese proceso de recuperación. “Pensaba que sería más duro volver, pero la realidad fue otra. Los minutos que jugué fueron progresivos, y el club hizo un trabajo increíble para que esté bien física y mentalmente”, explicó.
Reconoció que durante esos meses, su cabeza estuvo en un constante vaivén. “Tuve que reinventarme por completo. Arranqué de cero en todos los sentidos: físico, mental y personal. Sentí que ya no era un jugador de fútbol. La lesión, el dolor y el temor a no volver más, me hicieron cuestionarme todo”, relató.
Superar el miedo y no rendirse 🚧
El camino no fue nada sencillo. Después de las primeras semanas, Martínez confesó que casi dejó de querer jugar al fútbol. “Pensé que ya no quería saber más nada. Había pasado por lesiones anteriores, y en ese momento, solo quería dejarlo. Pero el apoyo de mis seres queridos y colegas me ayudó a seguir adelante”, agregó.
Su historia también tiene un episodio de tristeza: “Cuando me lesioné, sentí un desequilibrio total. El dolor fue tan grande que me fui a casa con mi familia y no quería sufrir más. Pero esa tristeza fue un proceso de duelo, y en esas semanas me di cuenta de que podía aprender algo de esa situación”, compartió.
Aprender en la adversidad 🌱
Para él, la lesión fue una oportunidad para conocerse mejor. “Me encontré conmigo mismo, conecté con mis raíces y valores. Día a día luché por volver, en el gimnasio, con mi psicóloga, siempre con la meta de llegar a mi mejor versión”, afirmó.
Y ese esfuerzo dio frutos: “Hoy en la cancha, me siento excelente. Gracias a esos días de sufrimiento y a no haber tirado la toalla, los resultados están a la vista”, aseguró con orgullo.
El Mundial 2026 y el motor para seguir 💥
El próximo Mundial, en 2026, se convirtió en un objetivo claro para Martínez. Pero más allá de eso, reconoció que su verdadera motivación fue su familia, especialmente su hija, que nació justo cuando él se lesionó. “Me lesioné y un mes después nació ella. Eso fue un motor diario para no rendirme. Salía a entrenar pensando en dar lo mejor por mi hija”, contó.
Además, Martínez dejó en claro que no necesita demostrar nada a nadie. “Estoy centrado en mis valores y en dar lo mejor siempre. La crítica puede existir, pero hay que saber tomarla. Lo que más me duele es ver a mi familia y amigos sufriendo por las cosas que se dicen. Pero yo transformo esas críticas en motivación para demostrar en la cancha”, finalizó.
Su historia es un claro ejemplo de cómo la pasión, el esfuerzo y el apoyo pueden transformar una situación difícil en un triunfo personal y profesional.




