Nuevo rumbo y refuerzos con todo 🚀

Newell’s Old Boys está dando un giro en su historia. Con una nueva dirigencia y un cuerpo técnico renovado, el club de Rosario apuesta a cambiar su imagen y mejorar su rendimiento. La estrategia incluye renovar el plantel, ajustar su vínculo con los jugadores y, sobre todo, hacer cambios económicos importantes para equilibrar las finanzas.

Refuerzos que traen ilusión 🎯

Lo más destacado en las últimas semanas fue la llegada de Matías Cóccaro, un delantero uruguayo de 28 años que vuelve a Argentina con muchas ganas. Cóccaro firmó un contrato con Newell’s que, además de sueldo, tiene cláusulas por productividad, es decir, si rinde en la cancha, puede ganar más. El jugador expresó su entusiasmo por volver a sentir esa pasión que se vive en el fútbol argentino y confía en que este paso le permitirá revivir esa emoción que perdió cuando estuvo en el extranjero.

¿De dónde viene? Cóccaro jugó en Uruguay para clubes como Rampla Juniors, Villa Teresa y Montevideo City Torque. En Argentina, ya había pasado por Huracán, donde se convirtió en una pieza clave. Allí, disputó 110 partidos, anotó 31 goles y dio 7 asistencias. Una buena historia que ahora continúa en Newell’s.

¿Cómo llegó a Newell’s? 💸

Su paso por otros clubes le dejó un gran aprendizaje. Tras su paso por Huracán, fue vendido a Montreal Impact, en Canadá, por dos millones de dólares por el 90% de su ficha. Luego, en 2025, fue cedido al Atlas en México. Aunque todavía le quedaba un año de contrato con el club canadiense, ambas partes decidieron terminar el vínculo hace unas semanas. Así, Cóccaro llegó a Newell’s en condición de libre y firmó hasta diciembre de 2028.

Lo interesante es que, según informó el club, el contrato se basa en una modalidad llamada «meritocracia deportiva». Esto significa que parte de su sueldo dependerá de su rendimiento físico y futbolístico. Una forma de proteger los recursos del club y motivar a los jugadores a dar lo mejor en cada partido.

Una política de cambio total 🔄

Este sistema no es solo para Cóccaro, sino también para otros cinco refuerzos que llegaron en las últimas semanas: el arquero Gabriel Arias, los defensores Nicolás Goitea, Walter Núñez y los extremos Franco García, y Michael Hoyos. Todos firmaron contratos similares, con un salario básico más adicionales por productividad.

¿Por qué este cambio? La nueva Comisión Directiva, liderada por Ignacio Boero, asumió en diciembre pasado con la intención de hacer las cosas diferentes. Una de las prioridades es reducir los costos y mejorar la situación económica del club, que en el pasado tuvo deudas con jugadores y exfutbolistas por unos 11 millones de dólares.

¿Qué buscan con esto? 💰

El objetivo principal es bajar la masa salarial de 1.600 millones de pesos a unos 750 millones. ¿El motivo? Los altos costos estaban afectando la estabilidad del club y limitando su crecimiento en el fútbol. Con contratos por rendimiento y una política más controlada, Newell’s intenta equilibrar sus finanzas y volver a ser competitivo.

Juan Manuel Medina, vicepresidente del club, explicó que están en una etapa de ajuste y que están trabajando para que el club sea más sustentable a largo plazo. Además, reveló que actualmente hay deudas pendientes con futbolistas y exjugadores, pero que están en proceso de saldar esas cuentas.

¿Qué sigue? 👀

La llegada de Cóccaro y los otros refuerzos marca un comienzo. La idea es que estos cambios en el plantel y en la estructura contractual ayuden a que Newell’s pueda mejorar su rendimiento en la cancha y, al mismo tiempo, cuidar su economía. La estrategia parece enfocada en un futuro más sólido y con menos riesgos económicos.

El club también apuesta a que el nuevo cuerpo técnico, con Sergio Gómez y Favio Orsi a la cabeza, pueda potenciar el talento del equipo y devolver a Newell’s a los puestos de vanguardia en el fútbol argentino.

¿Será el inicio de una nueva era? ⚽✨

Por ahora, los movimientos parecen positivos. La llegada de jugadores con ganas y la política de contratos inteligentes muestran que Newell’s quiere dejar atrás los tiempos de altibajos y volver a ser protagonista en el fútbol local e internacional. Solo el tiempo dirá si estos cambios serán suficientes para conseguirlo, pero sin dudas, la institución rosarina está poniendo todo en marcha para un futuro mejor.