¿Qué está pasando con la plata de la Selección Argentina?

En las últimas horas, la noticia sacudió el mundo del fútbol y la política en Argentina. La Coalición Cívica, un sector de la oposición, amplió una denuncia penal contra dirigentes de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), acusándolos de maniobras sospechosas con fondos de la selección nacional.

¿De qué se trata la denuncia?

Todo empezó con investigaciones que publicaron los diarios Clarín y La Nación. Según esas notas, unos US$ 300 millones que ingresaron a la AFA entre 2021 y 2025 habrían sido desviados y ocultados en diferentes cuentas en el exterior. La denuncia sostiene que estos fondos fueron movidos a través de una red internacional de intermediarios y empresas off shore, que usan paraísos fiscales para esconder dinero.

La acusación apunta a que el dinero no solo se movió sin control, sino que también se utilizó para comprar una mansión en Pilar y más de 50 autos de colección. Todo esto, según los denunciantes, sería parte de una serie de maniobras ilegales para lavar dinero y encubrir operaciones financieras poco transparentes.

¿Quiénes estarían involucrados?

Entre los nombres que aparecen en la denuncia están varias personas vinculadas a la gestión actual y pasada de la AFA. Destacan Claudio Tapia, presidente de la institución, y otros dirigentes como Leandro Petersen, Pablo Toviggino y Juan Pablo Beacon. Ellos habrían participado en estas maniobras a través de empresas y contratos con auspiciantes, sin tener contacto directo con los recursos.

En una etapa temprana, antes de que Javier Faroni se incorporara a la AFA, las operaciones se canalizaban mediante empresas relacionadas con Marcelo Saracco, un contador santiagueño. La denuncia señala que solo un 5,4% del dinero recaudado por contratos fue transferido a la AFA, mientras que el resto quedó fuera del circuito oficial y transparente.

¿Qué tipo de movimientos sospechosos se detectaron?

Los investigadores detectaron pagos a empresas que no tienen una actividad clara o que no ofrecen servicios reales. Un ejemplo son los pagos por «cursos de filosofía de gestión» a una empresa llamada Dicetel Corp., por unos US$ 4 millones, que en realidad no parecen tener relación con actividades concretas.

Además, muchas de esas transferencias se hicieron a través de compañías en el extranjero, algunas de las cuales solicitaron su disolución apenas se conocieron públicamente estas maniobras. Esto refuerza la sospecha de que se trató de un intento de esconder los fondos y encubrir operaciones ilegales.

¿Qué hay con la mansión y los autos?

Parte de los fondos, según la denuncia, habrían sido utilizados para comprar bienes de lujo, como una mansión en Pilar y más de 50 autos de colección. Estos bienes fueron secuestrados en el marco de la investigación judicial, que busca determinar si el dinero provenía de actividades ilícitas y si los dirigentes de la AFA estaban implicados en esas operaciones.

¿Por qué esta denuncia es importante?

Más allá de la sospecha de lavado de dinero, la denuncia también pone en cuestión la gestión de la AFA y el uso de sus fondos. La protección de la institución y la transparencia en la administración de recursos públicos y privados relacionados con el fútbol argentino son temas clave en esta investigación.

Por ahora, la causa está en manos del juez Marcelo Aguinsky, quien debe determinar si hay elementos suficientes para avanzar en una investigación más profunda y, en su caso, aplicar las sanciones correspondientes.

¿Qué sigue?

Este caso sigue en desarrollo y todavía hay muchas preguntas abiertas. La denuncia busca que se esclarezca el origen de esos fondos, quiénes estaban detrás de las maniobras y qué responsabilidades tienen los implicados. Es un recordatorio de que incluso en el mundo del deporte, la transparencia y la honestidad son fundamentales para mantener la credibilidad.