Un referente que deja un enorme vacío en el fútbol argentino 🕊️

El fútbol argentino está de luto por la pérdida de Ángel Norberto Coerezza, uno de los árbitros más respetados y queridos de la historia del deporte en el país. Con 92 años, su partida fue confirmada en las últimas horas por la Asociación Argentina de Árbitros, que destacó su gran legado tanto en lo humano como en lo profesional.

Sus inicios y pasión por la justicia en la cancha 🎯

Desde muy joven, Coerezza mostró su pasión por la justicia y el deporte. Nacido en Almagro en 1933, perdió a su padre a los 5 años y desde entonces, junto a sus hermanos, tuvo que luchar mucho para salir adelante. En sus primeros años, fue verdulero, repartidor y vendedor ambulante en las canchas, siempre con la idea de defender el orden y la justicia en cada partido.

Su vocación por dirigir surgió desde chico. Contaba que soñaba con ser abogado y defender a los más necesitados, pero al no poder llegar a la justicia formal, encontró en el arbitraje una forma de imponer justicia en el fútbol. A los 18 años, empezó a participar en partidos infantiles y en las iglesias porteñas, hasta que a los 19 ingresó en la Escuela de Árbitros de la AFA.

Un debut y una carrera legendaria en el fútbol argentino 🚀

Con apenas 23 años, Coerezza debutó en la Primera División en un partido entre Independiente y San Lorenzo, que terminó en un empate 1-1. Desde entonces, su nombre se convirtió en sinónimo de respeto y autoridad en las canchas argentinas. Participó en partidos históricos y en varias finales, incluyendo el primer Superclásico de la Copa Libertadores en 1966, donde dirigió un encuentro entre Boca y River, y en el que expulsó a Zywica, jugador de River, en un momento clave.

Su presencia en el fútbol fue constante durante las décadas del 60 y 70, y su trabajo fue clave en momentos importantes del deporte en Argentina. En 1967, dirigió la semifinal del torneo Metropolitano que significó un hito para Estudiantes, cuando dio vuelta un marcador adverso contra Platense tras sancionar un penal por una falta del arquero Hurst a Bilardo. Esa victoria llevó a Estudiantes a su primer título profesional y a un ciclo glorioso que incluyó tres Copas Libertadores y una Intercontinental en 1968.

Los momentos históricos en el Mundial y en la historia del arbitraje 🌍

Coerezza fue pionero en representar a Argentina en los Mundiales. En 1970, en México, fue el primer árbitro argentino en dirigir en dos mundiales diferentes: México 70 y Argentina 78. En la Copa del 70, dirigió encuentros en la fase inicial y en los cuartos de final, incluyendo el famoso partido entre Inglaterra y Alemania Federal, que terminó 3-2 y quedó en la historia por su intensidad y emoción.

Su presencia en el Mundial también fue un símbolo de reconocimiento para el fútbol argentino, especialmente después de que la hinchada de Banfield lo ovacionara en su regreso tras aquella Copa en México. Además, fue árbitro en uno de los partidos inaugurales del Mundial de 1978 en Argentina, entre Alemania y Polonia, en un momento especial para el país y su deporte.

Innovador y defensor de las reglas ⚖️

El trabajo de Coerezza en el arbitraje no solo quedó en sus partidos. Fue un gran difusor de las reglas del juego y escribió columnas y libros, como Las reglas del juego para todos, en colaboración con Ernesto Binda, que ayudaron a entender mejor el fútbol y las normas en constante cambio. Además, fue un gran formador de árbitros, formando a varias generaciones en la Escuela de Árbitros y en la Dirección de Formación Arbitral en 2010.

Su visión sobre el arbitraje siempre fue clara: consideraba que en esta profesión confluyen arte y ciencia. Para él, el talento se tenía, pero el conocimiento y la preparación se lograban con mucho esfuerzo y estudio. Destacó también la honestidad como la virtud más importante en un árbitro y en cualquier persona, algo que le enseñó su madre y que siempre mantuvo como bandera en su vida.

Una historia llena de reconocimiento y momentos inolvidables 🏆

Coerezza fue distinguido con varios premios, incluido uno del Comité Olímpico Argentino que reconoció su trayectoria ejemplar. En sus declaraciones, siempre resaltó la importancia de los árbitros y su rol en el deporte, además de expresar su tristeza por el trato que recibió en los últimos años, tras su salida de la dirigencia del arbitraje en 2017, cuando fue despedido de la AFA sin mayores explicaciones.

Su despedida fue un golpe duro, pero su legado sigue vivo en cada partido, en cada regla y en la historia del fútbol argentino. Como él mismo decía, la honestidad y el compromiso son los valores que definen no solo a un árbitro, sino a una persona íntegra.

Un ejemplo que trasciende el deporte 🙌

Más allá de su faceta como árbitro, Coerezza también tuvo una pasión por la gastronomía y fue chef en el Ejército, donde estudió en academias de cocina y en el Plaza Hotel. Su vida, marcada por historias de superación, dedicación y respeto, deja un ejemplo claro para todos: en el deporte y en la vida, la honestidad y el compromiso son la verdadera victoria.