Un encuentro que rompió barreras 🌍✨
¿Alguna vez imaginaste que un simple mensaje en el teléfono podía abrir las puertas a una experiencia inolvidable? Eso le pasó a Faustino Oro, un chico de 12 años que, sin saber cómo, recibió una invitación para visitar las oficinas de Take Take Take, la empresa del famoso ajedrecista Magnus Carlsen. La sorpresa fue total, y el resultado aún más increíble: el rey del ajedrez mundial fue el anfitrión de Faustino en Oslo, Noruega, y juntos compartieron una tarde llena de partidas, fotos y charlas sobre el mundo del ajedrez.
¿De qué se trató la visita? 🤝🧠
La invitación llegó de forma inesperada, pero el entusiasmo de Faustino no tardó en manifestarse. Antes de partir, el joven explicó en su canal de YouTube que su objetivo era seguir mejorando en el ajedrez y que, pese a las dificultades, no se sentía presionado por los récords. Su sueño: convertirse en campeón mundial en el futuro cercano.
Tras viajar desde Argentina hasta Barcelona, donde actualmente se entrena, Faustino y su padre, Alejandro, llegaron a Oslo en la noche del lunes. La aventura empezó con una pequeña entrevista en Twitter, donde el propio Faustino contó que aspira a ser el gran maestro más joven de la historia. Actualmente, ese récord lo tiene Mishra, pero el argentino no se rinde y sigue con su plan en marcha.
Partidas, torneos y desafíos 🎮♟️
El martes fue día de competencia y diversión. Faustino participó en el torneo Titled Tuesday, un evento organizado por Chess.com exclusivamente para jugadores con títulos de gran maestro. La modalidad en ese día fue de 5 minutos por partida, sin tiempo adicional para movimientos. Desde las oficinas de Oslo, con auriculares y micrófono, el chico argentino transmitió en vivo sus partidas, mientras Magnus Carlsen también jugaba en otra mesa.
El torneo fue un sube y baja para Faustino. Comenzó perdiendo contra un escocés, pero logró remontar en varias partidas contra distintos oponentes, incluyendo a un jugador indio y a un ucraniano. Sin embargo, en una de las rondas perdió por tiempo, y en otra, contra un gran maestro polaco, logró una de sus mejores partidas. Al final, cerró en la posición 40°, con 7,5 puntos de 11, un resultado que, aunque no fue de los mejores, dejó a todos con ganas de más.
¿Qué piensa Faustino? 💬
Antes de empezar el torneo, el joven contó que en 2023 decidieron mudarse de Argentina a Barcelona para tener más oportunidades de jugar y mejorar. Allí, entrena unas 6 horas diarias, además de asistir al colegio por la mañana. A pesar de un resfrío que lo tuvo con la voz algo afectada, se mostró muy positivo y con muchas ganas de seguir aprendiendo y enfrentándose a los mejores del mundo.
En la entrevista, expresó su ambición de convertirse en campeón mundial en algunos años y que, aunque aspira a ser el más joven en obtener la norma de gran maestro, su prioridad no es récord, sino mejorar su juego. «Si logro el récord, sería genial, pero lo más importante es jugar mejor», afirmó con una sonrisa que reflejaba toda esa ilusión.
Magnus Carlsen, un ejemplo y un mentor 🏆
Luego de la competencia, Magnus Carlsen se sentó a charlar con Faustino en un estudio. El campeón mundial, que en 2013 conquistó ese título con apenas 22 años y que en 2022 decidió dejar de defenderlo, elogió el talento del niño y le dio algunos consejos. «Tiene un sentimiento posicional muy raro para alguien de su edad; realmente ama el ajedrez y eso se nota en cada partida», dijo Magnus.
El noruego también alentó a Faustino a disfrutar el juego sin preocuparse demasiado por los resultados y a seguir jugando muchas partidas online. «Que se mantenga sin obsesionarse con récords, que disfrute del ajedrez y siga aprendiendo», recomendó.
Una experiencia que quedó en la memoria 🧠❤️
Para Faustino, esta visita a Oslo fue mucho más que una simple jornada de partidas y fotos. Es un recuerdo que seguramente llevará siempre, una muestra de que, cuando hay ganas y pasión, los límites se pueden romper. La historia del niño que fue invitado por Magnus Carlsen se convirtió en un ejemplo de que los sueños, con esfuerzo y una chispa de suerte, pueden hacerse realidad.




