La industria en picada: ¿por qué se desacelera todo?

En Argentina, la situación de la industria no está para celebrar. Después de varios años de altibajos, en 2025 el sector sigue en caída. Según el informe del Observatorio de la UTN Buenos Aires, la industria acumula cinco meses consecutivos de bajón y se encuentra casi un 9% por debajo de los niveles de 2023, a pesar de que, en términos interanuales, muestra una subida del 3,1%. Pero ojo: esa mejora no alcanza para revertir el deterioro general.

¿Qué significa esto en la vida real? Menos producción, menos trabajo y más incertidumbre. Desde las fábricas, los industriales advierten que están produciendo a menor ritmo, con turnos reducidos y maquinaria detenida. La sensación general es que la actividad industrial está en pausa, y que la recuperación todavía está lejos.

¿Por qué no mejora en comparación con 2024?

El director del Observatorio, Germán Suppo, explica que 2024 no es el mejor año para medir. La economía en ese período atravesó un fuerte reordenamiento macroeconómico, lo que distorsiona los datos y hace difícil compararlos con un escenario ‘normal’. Por eso, el análisis se enfoca en cómo viene la industria en años con condiciones más estables.

¿Quiénes avanzan y quiénes se hunden? 🛢️🚗

La variedad en el sector es notable. Algunos sectores, como los vinculados al petróleo, el transporte liviano y la alimentación, muestran signos positivos y parecen ser motores potenciales del crecimiento. Sin embargo, no todo es color de rosa. Las ramas más tradicionales, que históricamente sostuvieron la economía, están en picada. La obra pública, la metalmecánica, los minerales no metálicos, textiles y productos de metal sufrieron caídas superiores al 20% en comparación con 2023.

El impacto en los puestos de trabajo 💼

La crisis también se refleja en el empleo. Solo en el último año, la industria perdió cerca de 29.000 puestos de trabajo, y la cifra total respecto a 2023 supera los 45.000. Los sectores más afectados son el textil y el metalmecánico. Además, el sector automotor, que en 2025 vio una reducción en la producción nacional del 30%, está en alerta. Aunque las ventas de autos aumentaron, mucho de ese crecimiento se debe a unidades importadas, no a la producción local. La dependencia externa crece y profundiza la crisis industrial.

¿Qué esperar para 2026? 🔮

El futuro cercano trae algunas noticias que pueden ser alentadoras: se proyecta que sectores como energía, alimentos y transporte liviano podrían seguir creciendo en 2026. Pero hay una gran advertencia: las importaciones siguen entrando sin control, lo que pone en jaque a industrias sensibles como textiles, electrodomésticos, metalmecánica y automotriz. La apertura de las importaciones genera incertidumbre sobre cuánto podrán producir y cuántos empleos se podrán mantener.

El informe del Observatorio también señala que esta situación crea un círculo vicioso: menos producción, menos empleo, y un sistema que, además, sufre por la caída en inversión en ciencia, tecnología y en la universidad pública. Sin una industria fuerte, el desarrollo del país se ve en riesgo. Para Suppo, es clave cuidar y potenciar a las industrias nacionales que sostuvieron el trabajo calificado y la movilidad social en Argentina.

¿Qué podemos aprender? 🤔

La realidad es clara: la industria argentina necesita un giro para salir del pozo. La dependencia de importaciones, la caída en algunos sectores tradicionales y la pérdida de empleo muestran que hay mucho por hacer. La clave está en impulsar sectores que puedan sostenerse y crear un equilibrio entre abrirse al mundo y proteger a la industria local. Solo así, el país podrá encarar con más chances los desafíos del futuro.