Una operación rápida y sin complicaciones para la exmandataria 🔥
En la noche del sábado, la ex presidenta y actual vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, fue operada en el sanatorio Otamendi, en Recoleta. La razón: dolores abdominales que resultaron ser una apendicitis aguda con peritonitis localizada.
El sanatorio difundió un parte médico que confirma que Cristina ingresó con síntomas compatibles con un síndrome apendicular y que fue sometida a una cirugía laparoscópica. La operación terminó alrededor de las 21:30 y, por suerte, no presentó complicaciones tras el procedimiento. La directora médica del centro, María Lanfranconi, aseguró que la recuperación hasta ese momento era favorable.
¿Por qué fue trasladada desde su casa?
Desde hace seis meses, Cristina cumple prisión domiciliaria en su vivienda de San José 1111, en Constitución, debido a una condena por corrupción. Sin embargo, en esta oportunidad, necesitó autorización judicial para ser trasladada al sanatorio. Antes de la operación, un equipo médico la evaluó en su casa y recomendó que se realizara en un centro de salud, donde suele atenderse a través de su cobertura de medicina prepaga.
El apoyo de la militancia y la presencia en el sanatorio ✊
Mientras Cristina era operada, en la calle Azcuénaga, frente al Otamendi, un grupo de militantes se acercó en apoyo. Desde la cuenta oficial de La Cámpora publicaron una foto con una bandera gigante y el mensaje: «Nunca caminarás sola», en referencia a Cristina. Mayra Mendoza, intendenta de Quilmes y referente del PJ, también estuvo presente en el lugar.
Una historia de cirugías previas en su carrera política 🏥
Este no fue el primer procedimiento importante para Cristina. A lo largo de su carrera, fue sometida a varias cirugías, cada una con respaldo de su militancia. Hace cuatro años, en el mismo sanatorio, se realizó una histerectomía completa en un procedimiento ginecológico programado, también por vía laparoscópica. En ese momento, no se divulgaron detalles específicos de la causa, solo que fue un proceso planificado.
Antes, en 2013, cuando era presidenta, sufrió una emergencia por un hematoma subdural. La cirugía fue necesaria después de que presentara un hormigueo en el brazo izquierdo, que resultó ser causado por un coágulo en el cerebro tras un golpe que sufrió meses antes. La operación la realizó Cristian Fuster, del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro, y Cristina permaneció en monitoreo en la Quinta de Olivos tras la intervención.
Por último, en 2012, la madre de Máximo y Florencia Kirchner fue operada por un posible cáncer de tiroides en el Hospital Austral. La cirugía fue exitosa y, días después, se confirmó que no había células cancerígenas, solo adenomas foliculares en la glándula tiroidea.
¿Qué sigue ahora?
Por el momento, Cristina Kirchner evoluciona sin complicaciones y continúa con su recuperación. La operación, que se suma a su historia médica, refleja que incluso en momentos complicados, su salud sigue siendo una prioridad para ella y sus seguidores. La política y la militancia continúan acompañándola, como lo hicieron en esta ocasión en las calles frente al sanatorio.



