Una historia de corrupción en la compra de medicamentos

En Argentina, una investigación revela que una droguería privada, Suizo Argentina, habría tomado el control de decisiones clave en la compra de medicamentos de alto costo a través de un esquema de corrupción en la agencia estatal de salud, la ANDIS. La causa, que comenzó a investigarse con base en indicios de arbitrariedad y sobreprecios, apunta a una trama donde una empresa privada controlaba la mayoría de las compras y, en consecuencia, los precios que pagaba el Estado por medicamentos destinados a personas con discapacidad y enfermedades graves.

¿Qué dice la justicia?

El juez federal Ariel Lijo citó a declarar a los principales responsables de Suizo Argentina y a altos funcionarios de la agencia. La citación fue decidida tras la presentación de fiscales que aseguran que la droguería operaba en coordinación con funcionarios públicos para decidir quiénes serían las empresas ganadoras en las licitaciones y en qué precios. La firma habría recibido en solo 15 meses más de 137 mil millones de pesos, lo que representa casi el 30% de los gastos totales de la ANDIS en ese período.

Los fiscales Franco Picardi y Sergio Rodríguez sostienen que Suizo Argentina controló todo el circuito de compras de medicamentos de alto costo, desde recibir información anticipada hasta administrar los procesos de compra y fijar precios. La firma, según la investigación, fijaba los valores de venta, indicaba a los funcionarios a quién pagar y cuándo, e incluso llevaba un registro minucioso de los montos y porcentajes asignados a cada firma en las compulsas de precios.

¿Quiénes serán los primeros en declarar?

La semana próxima, comenzarán a declarar varios de los responsables de la droguería, entre ellos su presidente, Jonathan Kovalivker, y otros directivos como Emmanuel Kovalivker, Diego Viner y Sebastián Nuner Uner. También están citados Gonzalo Zarbo y Fernando Domínguez, responsables de áreas específicas en la firma.

Los casos que revelan la magnitud del fraude 🧐

Uno de los ejemplos más impactantes es el caso de un medicamento para tratar la esclerosis múltiple. La fiscalía reveló que en julio de 2024, la droguería compró ese medicamento a un costo de aproximadamente 92 mil pesos por unidad, pero luego lo vendió a la ANDIS por más de 4 millones de pesos. Esto implica un sobreprecio de más del 4100%, es decir, 42 veces más caro que el valor original.

El documento señala que la agencia pagó en ese período cantidades exorbitantes por medicamentos que, en realidad, tenían un valor mucho menor en el mercado. Por ejemplo, en mayo de 2024, la ANDIS compró un medicamento a Suizo Argentina por más de 4 millones de pesos, cuando su costo real era de aproximadamente 281 mil pesos en ese momento.

¿Una empresa que controla todo el juego? 🎲

La investigación indica que Suizo Argentina utilizaba a otra firma, Genesis S.A., como intermediaria para vender medicamentos, logrando así aumentar aún más los precios. Genesis, que apenas tenía actividad en 2023, pasó a figurar entre las principales beneficiadas con contratos públicos durante 2024 y 2025, con pagos que superaron los 34 mil millones de pesos.

Además, los fiscales encontraron un esquema llamado el «doble pacto»: archivos que la droguería guardaba y que contenían información sobre compras y precios, permitiéndoles tener ventajas y anticiparse a las compulsas de precios oficiales. Esto les aseguraba que siempre ganarían las licitaciones, manipulando el sistema a su favor.

¿Qué sigue ahora?

Con las citaciones en marcha y la evidencia acumulada, la justicia busca esclarecer si hubo una estructura organizada para favorecer a Suizo Argentina y otras empresas cartelizadas. La evidencia apunta a que la firma no solo controlaba las compras, sino que también manipulaba los valores de venta y la distribución de medicamentos, siempre en beneficio de su propio bolsillo y en perjuicio del Estado y los pacientes que dependen de esos medicamentos.

El caso pone en jaque a un sistema que, en teoría, debería velar por la salud pública y la transparencia, pero que en los hechos, según la investigación, estuvo atravesado por intereses económicos y una red de complicidades que afectó a miles de personas con discapacidad y enfermedades crónicas.

¿Qué puede venir ahora?

La investigación continúa y se espera que en los próximos días declaren los responsables de la droguería, mientras la justicia sigue recopilando pruebas para determinar si hay más implicados. La causa también busca entender cómo fue posible que una firma privada tuviera tanto control sobre una agencia estatal, en un escenario donde la corrupción y la falta de controles parecen haber facilitado este escándalo sin precedentes en el sistema de salud pública argentino.