Un martes 13 con sabor amargo para CR7
El pasado martes 13 no fue el día más brillante para Cristiano Ronaldo. El astro portugués, que recientemente había sido sancionado con 30 días por abandonar enojado la concentración de su selección, volvió a la cancha con la intención de seguir sumando goles en su carrera. Pero la suerte no estuvo de su lado, y su regreso estuvo marcado por errores que le costaron caro.
La historia en la cancha: una oportunidad perdida tras otra
Fue en la décima jornada de la Primera División de Arabia Saudita, jugando de local para su equipo, el Al Nassr. El rival, Neom, fue el escenario donde CR7 buscaba acercarse a los 1.000 goles en partidos oficiales. Sin embargo, el día no le salió como esperaba.
La primera gran oportunidad llegó justo antes del descanso, en un penal que le concedieron tras una revisión del VAR. La tensión se sentía en el aire. Cristiano tomó carrera, eligió un disparo fuerte y cruzado, pero el arquero rival, Marcin Bułka, adivinó el lado y atajó el tiro. La frustración se reflejaba en su rostro cuando salió insultando al aire, sabiendo que esa chance de llegar a los 982 goles había quedado en el olvido.
¿Y la revancha? No fue mejor
En la segunda mitad, Cristiano intentó redimirse rápidamente. A los dos minutos, en una jugada de tiro libre, tuvo una opción clara. El centro pasado fue bajado con la pierna a contrapierna hacia su posición, y quedó solo frente al arco. Solo tendría que empujarla, pero en lugar de eso, decidió rematar con su pie izquierdo y la tiró por encima del travesaño. La pelota quedó muy cerca del palo, y él terminó lamentándose en silencio.
Más tarde, en el cierre del partido, intentó una jugada similar. Recibió un centro rasito, buscó rematar de primera y también falló. La pelota no encontró destino y otra vez, la oportunidad se escapó de sus manos. La incredulidad en su rostro quedó evidenciada, como si no pudiera creer lo que estaba sucediendo.
¿Qué pasó con el equipo?
El resultado final fue un 1-0 a favor de Al Nassr, gracias a un golazo de su compañero Joao Félix, que remató desde media distancia y puso el balón en el ángulo. Aunque Cristiano no pudo convertir, el equipo logró sumar los tres puntos y se ubicó en la tercera posición de la tabla con 22 puntos, a tres del líder, Al Qadisiya.
El próximo partido será el viernes 23 de octubre, cuando Al Nassr visite a Al-Faisaly. La temporada sigue, pero para CR7, esta jornada seguramente será recordada como una de las más frustrantes en su carrera.
¿Y ahora qué sigue para CR7?
El portugués sigue con su objetivo de llegar a los 1.000 goles, un récord que pocos en la historia han podido alcanzar. Pero estas jornadas muestran que, a veces, la suerte y la confianza en la cancha también juegan un papel fundamental. Solo el tiempo dirá si logra recuperarse y cerrar la temporada con esos tantos históricos.
Por ahora, la historia de Cristiano Ronaldo en Arabia Saudita sigue siendo de altas expectativas, errores y, por qué no, de esas oportunidades que, por un pelo, no terminan en gol. La pasión y la entrega están intactas, pero le quedan aún más chances para redimirse en los próximos partidos.




