¿El capitán en la cancha o en el banco? La apuesta de Paredes

En un movimiento que sorprendió a todos, Leandro Paredes, capitán de Boca, decidió saltar a la cancha en la revancha contra Vasco da Gama en Río de Janeiro, apenas 11 días después de sufrir un desgarro en el isquiotibial de su pierna derecha. La lesión lo había dejado fuera del partido contra Universidad Católica en la Copa Libertadores, y aunque su rendimiento no fue el mismo en ese partido, él mismo insistió en estar presente en uno de los partidos más importantes del semestre.

¿Recuperación milagrosa o riesgo innecesario? ⚠️

Lo cierto es que Paredes no se tomó su recuperación a la ligera. El jugador decidió acelerar el proceso, apoyándose en un tratamiento con plasma, una infiltración con plaquetas que ayuda a sanar más rápido. En las últimas semanas, realizó trabajos en campo y se exigió al máximo para estar en Río. Para su entrenador, Rodolfo Arruabarrena, la decisión fue difícil pero necesaria: «Él quiere estar», admitió.

Esta apuesta tiene un precio: si Paredes no llega en condiciones óptimas, su presencia en el once titular podría ser solo en el banco, o incluso, no jugar. Pero para el capitán, estar en la cancha vale más que cualquier duda física. La historia de lesiones y recuperaciones rápidas acompaña su esfuerzo, desde que sufrió un desgarro en la fase de grupos de la Libertadores y optó por tratamientos con plasma para acelerar la cicatrización.

El riesgo de una jugada de alto voltaje ⚡

El duelo en Río no solo es clave para la Copa Sudamericana, sino también para Boca, que necesita ganar en el Maracaná por al menos un gol para forzar los penales, o dos para avanzar directo a la final. La serie está 1-0 en favor del Vasco da Gama tras la ida en La Bombonera, y el equipo argentino llega con la esperanza de revertirla a toda costa.

El entrenador Arruabarrena dejó en claro que Paredes está trabajando casi a la par del grupo, aunque todavía no se sabe si podrá jugar los 90 minutos o si será un cambio de último momento. La decisión final la tomarán en la noche del martes, en la sede del partido, en un hotel de Barra de Tijuca, donde el cuerpo técnico y Paredes analizarán si el capitán podrá rendir al máximo.

¿Qué pasa en la previa? 🏖️

Mientras tanto, en Río, la previa también tiene su cuota de pasión. Los hinchas de Boca llegaron en masa a Copacabana, con banderas y cánticos, a pesar del clima un poco nublado. Un grupo importante se congregó en un quiosco cercano a la playa, disfrutando de caipirinhas y cervezas, y cantando con esperanza de que el equipo pueda dar vuelta la serie.

Por su parte, el Vasco da Gama cuenta con una multitud de 70.000 hinchas en el estadio, mientras que los argentinos solo podrán alentar desde las gradas con unos 4.000 fanáticos. La diferencia en la cantidad de seguidores refleja la pasión que se vive en estos partidos, donde cada jugada puede marcar el destino de la serie y del torneo.

El once de Boca y las dudas en el once titular 📝

Arruabarrena tiene en mente un equipo que buscará equilibrar riesgo y estrategia. Los titulares serán: Alvaro Montero en el arco, con Leandro Lozano en la derecha, Lautaro Di Lollo y Facundo Jagger en la defensa central, y Lautaro Blanco en la izquierda. En el medio, Milton Delgado acompañará a Santiago Ascacibar, mientras que la delantera estará compuesta por Miguel Merentiel y Leonel Flores.

Una de las dudas principales es quién acompañará a Merentiel en ataque. Alan Velasco, recuperado de un desgarro, es una opción, al igual que Sebastián Villa, quien aún no presenta molestias tras un esguince en el tobillo. También puede aparecer Carlos Palacios, aunque con menos chances. La decisión final dependerá del estado físico de estos jugadores y de la estrategia que el técnico decida aplicar.

¿Y Paredes? ¿Jugará o solo acompañará?

El capitán viajó con la intención de jugar, pese al riesgo. La historia demuestra que Paredes no es de los que se rinden fácilmente y su presencia en el campo, aunque sea con dolor, puede ser clave para la ilusión de Boca. La estrategia del equipo será definir si arriesgarlo o guardarlo para futuras jornadas, pero todos saben que su liderazgo puede marcar la diferencia en un partido que se juega en el filo.