La calma en las tasas y la sombra de la IA
En Estados Unidos, las tasas largas de interés bajaron un poco después de un pico reciente, pero eso no significa que todo esté tranquilo. La inflación subió en septiembre, con un aumento del 3,7% en los precios al consumidor en los últimos doce meses, impulsada principalmente por el aumento del costo de la energía, que creció un 20,4%. La tasa de interés a 10 años, que había llegado a casi el 5,34%, logró cerrar en un 5,085%, mostrando cierta recuperación. Todo esto ayuda a que los mercados no teman tanto por una posible crisis, y el bono del Tesoro sigue siendo considerado un refugio seguro ante la incertidumbre.
La tormenta de la inflación y los shocks internacionales 🌍🔥
Pero no todo es calma. La semana estuvo marcada por varias malas noticias. Los precios minoristas aumentaron un 0,6% en septiembre, y los costos de alimentos y energía se encarecieron aún más. La gasolina subió un 9,1%, y el petróleo, en general, continúa en alza, alcanzando los 110 dólares el barril, su valor más alto desde mayo. Además, las guerras en el mundo, como la tensión en Ucrania y las acciones en el estrecho de Ormuz, siguen afectando los precios de la energía y complicando la situación global.
Por si fuera poco, el déficit fiscal en EE.UU. alcanzó casi los 2 billones de dólares, un 12% más que el año pasado, el nivel más alto en cinco años. Todo esto genera un cóctel de nerviosismo en los mercados, que se reflejan en las tasas y en la volatilidad general.
La fiebre de la inteligencia artificial: ¿una oportunidad o un riesgo? 🤖💥
Pero la historia más importante de la semana tiene que ver con la inteligencia artificial (IA). Empresas chinas como CXMT lanzaron plataformas de nuevos chips de memoria, que son cruciales para el desarrollo de esta tecnología, y eso hizo que las cotizaciones de grandes competidores como Samsung y Micron bajaran. Sin embargo, la verdadera preocupación vino con CoreWeave, una de las principales empresas en data centers que brindan servicios en la nube.
CoreWeave, que en junio pagaba una tasa de interés subordinada de 500 puntos base sobre la curva del Tesoro, en octubre saltó a más de 1,000 puntos básicos, alcanzando una tasa del 15%. Esto genera dudas sobre si podrá pagar su deuda, ya que la demanda de data centers sigue creciendo a toda velocidad. La empresa necesita invertir mucho para mantenerse en carrera, y eso implica tomar más deuda, aunque eso aumenta el riesgo. La situación refleja una tendencia en toda la industria de la IA: muchas empresas están gastando cantidades enormes de dinero para construir infraestructuras y mantenerse competitivas, pero sin garantías claras de cuándo recuperarán esa inversión.
¿Hasta dónde puede llegar la IA? 🚧🤔
El auge de la IA no solo implica gastar millones en infraestructura, sino que también genera una gran dependencia de financiamiento externo. En 2026, los cinco principales gigantes del sector generarán más de 700 mil millones de dólares en caja, pero para 2027 deberán invertir unos 1,2 billones de dólares en infraestructura. La duda ahora es si podrán financiarse sin arriesgarse a un colapso por exceso de deuda.
Lo preocupante es que muchas financiaciones en la industria se hacen en la sombra, con préstamos cruzados y sin mucha transparencia, lo que aumenta la vulnerabilidad. La incertidumbre se agrava porque la inflación y el déficit fiscal siguen en aumento, y las tasas de interés reales, aunque bajaron un poco, siguen siendo altas. Todo esto hace que los mercados estén en modo de espera, con los inversores siendo cautelosos y buscando que las empresas muestren claridad en sus proyecciones.
¿Qué pasará en los próximos meses? 🔮📉
La Reserva Federal de EE.UU. parece estar en modo de pausa, pero no descarta subir las tasas en diciembre si la inflación no cede. La decisión dependerá del control que logren sobre los precios y del impacto de la guerra en el mundo. Mientras tanto, la bolsa seguirá de cerca los informes de las empresas y las expectativas sobre cómo manejarán la incertidumbre.
La tendencia será reducir la exposición a tecnología, que en los últimos meses impulsó los máximos históricos, y apostar por otros sectores. La idea es no arriesgar demasiado en un escenario donde la economía global todavía tiene muchas dudas y los riesgos de un colapso financiero no están completamente descartados.
¿El fin de la fiesta? 🎉🚧
Aunque todavía hay esperanza en la innovación y en la potencial recuperación de la IA, muchos expertos advierten que todavía falta mucho para saber si esta tecnología será rentable a largo plazo o si solo será una burbuja más. Los rumores de que algunas empresas podrían estar sobrevaloradas circulan, y algunos fondos de inversión ya están en modo de precaución.
Lo cierto es que la próxima temporada de balances y las decisiones de las grandes firmas tecnológicas serán clave para entender hacia dónde irá la economía en los meses que vienen. La gran pregunta: ¿seguirá la fiesta o habrá que ajustar las expectativas? La respuesta, seguramente, todavía no está escrita.



