¡Un paso gigante para la marina argentina! 🚀
En un movimiento que marca un antes y un después, Argentina está en plena etapa de modernización de su Ejército Naval. El jefe del Estado Mayor Conjunto, Marcelo Dalle Nogare, confirmó que el país podría comprar hasta tres nuevos submarinos con financiamiento de Francia y Alemania. La inversión total supera los 3.000 millones de euros (más de 3.350 millones de dólares), y el gobierno ya está en proceso de definir la firma del contrato.
¿Qué submarinos se están considerando? 🤔
Las opciones que analiza la Argentina son dos: el francés Scorpène Evolved y el alemán Type 209NG. Ambos son considerados de los mejores en el mundo y podrían ser los nuevos guardianes de las aguas argentinas.
El Scorpène tiene unos 72 metros de largo, puede navegar hasta 80 días sin recargar combustible y soporta un peso de 2.000 toneladas. Tiene capacidad para 6 tubos lanzatorpedos y puede transportar hasta 18 armas, incluyendo torpedos y misiles Exocet. Además, ya es operado por Chile y Brasil, lo que facilita la experiencia regional.
Por otro lado, el Type 209NG es un submarino alemán de aproximadamente 63 metros y 1.590 toneladas. Es una versión moderna que incluye sistemas de combate avanzados y baterías de última generación. Argentina ya cuenta con algunos submarinos de esta familia desde 1974, por lo que la experiencia en su manejo ayuda a reducir riesgos en la transición.
¿Por qué ahora? 🔥
El anuncio llega en un momento clave, con Javier Milei en el gobierno y autorizando por primera vez la toma de créditos externos. La Armada podrá firmar contratos para la compra de estos submarinos y también de fragatas, con un esquema de pagos en cuotas y entregas en unos seis años aproximadamente.
Este paso busca recuperar la fuerza naval que Argentina perdió tras el hundimiento del submarino ARA San Juan en 2017, que dejó a la Armada con capacidades muy limitadas. La idea es fortalecer la presencia marítima y proteger los recursos de las aguas argentinas, especialmente en un contexto donde la política de defensa se vuelve cada vez más activa.
¿Qué pasa con la tensión en la región? 🌎
El plan de compra no pasa desapercibido en otros países, en especial en Reino Unido y Chile. La presencia de nuevas embarcaciones militares argentinas genera alarma en Londres, que mantiene una base en las Malvinas y vigila de cerca cualquier movimiento militar que pueda afectar su interés en el archipiélago. La tensión en el Estrecho de Magallanes y en la región antártica también suma presión.
Mientras tanto, en el Atlántico Sur, Estados Unidos busca reforzar su influencia en la zona, en un escenario donde China también tiene sus intereses. La construcción de un muelle militar en Ushuaia, que se licitaró por casi 190.000 millones de pesos, es parte de esa estrategia para fortalecer la presencia argentina en el extremo sur del continente.
¿Cuál es la importancia de estos submarinos? ⚓
Los expertos aseguran que los submarinos siguen siendo las armas más efectivas para negar el paso a otros países y defender la soberanía nacional. Además, en un país donde la economía y el comercio internacional dependen mucho del mar, contar con una flota moderna y potente ayuda a garantizar la seguridad de las rutas marítimas, que son vitales para la exportación de recursos como Vaca Muerta.
Durante la guerra de Malvinas en 1982, Argentina ya usaba submarinos de esta familia, pero con el paso del tiempo, el deterioro y la falta de inversión dejaron a la marina en una situación vulnerable. Ahora, con esta compra, se busca recuperar esa capacidad y proyectar una presencia más fuerte en el Atlántico y en la Antártida.
¿Qué sigue? 📝
El proceso todavía está en marcha. La licitación para el nuevo muelle en Ushuaia se abrirá en noviembre, y las ofertas de las empresas interesadas se analizarán en los próximos meses. La decisión final dependerá de la aprobación del gobierno y de la firma de los contratos, que podrían realizarse en los próximos años.
Lo cierto es que este movimiento refleja una visión de largo plazo, donde la defensa y la presencia naval son clave para defender los recursos, la soberanía y la seguridad del país en un escenario internacional cada vez más complejo.




