Un conflicto que sacude la política local en San Pedro
Lo que empezó como discusiones internas en el Concejo Deliberante de San Pedro, en Buenos Aires, terminó en un verdadero escándalo. Varios concejales, principalmente mujeres, denunciaron agresiones y hostigamientos de parte de un compañero, Martín Rivas, de un partido vecinalista. La tensión fue tan fuerte que la Justicia intervino y dictó medidas inéditas para separar a los protagonistas.
La denuncia que sacudió el recinto 📝
Todo comenzó cuando la concejal radical Paola Basso decidió denunciar por violencia de género a Rivas. La situación se volvió tan grave que la Justicia ordenó una restricción perimetral para que Rivas no pudiera acercarse a menos de 200 metros de Basso. Pero esa medida fue modificada rápidamente y se redujo a solo tres metros, permitiendo que los concejales pudieran seguir sesionando sin riesgo.
Sin embargo, la tensión no se detuvo allí. Rivas fue acusado de incumplir la restricción. Además, en una respuesta, Rivas denunció a otro concejal, generando un conflicto aún mayor en el recinto. La última sesión del Concejo fue levantada por la gravedad de la situación.
¿Qué pasó realmente en las sesiones? 🤔
Paola Basso, que asumió en 2021 y se postula nuevamente en 2023, contó los detalles de cómo empezó a sentir que la situación era insostenible. “El problema viene de hace meses, pero se agravó en las últimas semanas”, explicó. Todo comenzó cuando Rivas, en medio de una sesión, dijo cosas ofensivas sobre el esposo de Basso, un exfuncionario que se retiró en 2008. La concejal relata que Rivas intentó desprestigiarla diciendo que su marido quiso engañar a los sampedrinos trayendo Disney a la ciudad, algo que ella niega rotundamente.
La situación se complicó aún más cuando, en una sesión, Basso pidió un cuarto intermedio tras escuchar que Rivas había hecho un comentario ofensivo. La tensión aumentó cuando Rivas, en ese momento, comenzó a insultar y a gritarle a Basso, acercándose peligrosamente a ella y lanzándole palabras como “estúpida”, “ridícula” y “cachivache”.
Una medida sin precedentes 🛑
La gravedad de los hechos llevó a que la Justicia interviniera y ordenara una medida inédita en el país: una restricción perimetral para Rivas, prohibiéndole acercarse a menos de 5 metros de Basso en su trabajo en el Concejo. Luego, esa distancia se redujo a solo 3 metros. Para cumplir con la orden judicial, la presidencia del Concejo tuvo que cambiar la ubicación de Basso en la sala.
Pero la tensión no se detuvo. Basso denunció que Rivas incumplió la restricción y volvió a solicitar ayuda judicial. Rivas, en respuesta, publicó un comunicado en redes sociales donde negó las acusaciones y afirmó que las discusiones en el recinto siempre fueron por temas legislativos, no por violencia.
Más acusaciones y conflictos cruzados 🔥
Este no fue el único episodio. En mayo, por ejemplo, fue testigo un conflicto entre Rivas y el concejal Damián Mosquera, vicepresidente del bloque de Basso. Según relataron testigos, Rivas le habría pegado una cachetada a Mosquera delante de otros funcionarios, tras un comentario despectivo sobre su educación.
Los enfrentamientos siguieron en la última sesión, cuando Rivas acusó a varias personas vinculadas a la oposición de amenazas y agresiones. La situación fue tan grave que intervino la policía y la sesión tuvo que ser suspendida.
¿Qué sigue en San Pedro? 🤷♂️
El conflicto en San Pedro muestra cómo la política local puede llegar a niveles de tensión que parecen de otra época. La Justicia ya tomó medidas para separar a los protagonistas, pero las heridas parecen profundas. La comunidad y los propios concejales esperan que estas disputas no afecten el trabajo parlamentario y que las diferencias se puedan resolver con diálogo.
Por ahora, el clima en el Concejo sigue caliente, con acusaciones cruzadas y una lucha por mantener el orden y el respeto en un espacio que debería ser para debatir y construir cambios para la ciudad.




