La crisis de Racing: ¿qué pasa en el Cilindro? 😔

El escenario en el que alguna vez fue imbatible Racing se convirtió en un campo de batalla emocional. La derrota ante Belgrano en el último partido marcó la séptima caída consecutiva en el estadio del club, conocido como el Cilindro. La situación refleja una realidad complicada que tiene a los hinchas preocupados y a la dirigencia en modo de emergencia.

Una campaña para el olvido 📉

Los números no mienten y muestran una realidad dura: Racing sumó solo 32 puntos de 84 en juego durante el año, lo que representa apenas un 38%. Actualmente, está en la 22ª posición en la tabla anual, lejos de los puestos que dan acceso a copas internacionales. En el torneo local, el equipo aún tiene chances, pero las distancias son grandes: necesita ganar mucho más y que otros resultados le sean favorables para soñar con los playoffs.

El bajón empezó en el último clásico contra Independiente, en abril, cuando Adrián Martínez falló un penal y el equipo comenzó a perder confianza. Aunque lograron una victoria en Bolivia en la Sudamericana, después no pudieron repetir ese éxito y perdieron siete partidos seguidos. El sueño de avanzar en la copa internacional quedó trunco en la fase de grupos, y ahora el foco está en lo que será el próximo clásico de Avellaneda.

¿Qué pasa con los jugadores? ⚽

Uno de los puntos que más llama la atención es la actuación de los delanteros, especialmente de su goleador, que en 2026 lleva solo 12 goles en comparación con los 22 de 2025 y los 30 de 2024. La inversión en refuerzos también fue grande: casi 10 millones de dólares en el mercado de pases, con la llegada de Matko Miljevic, por quien se pagaron 3 millones, pero los resultados todavía no aparecen.

El rendimiento de Miljevic fue irregular. Jugó 32 partidos, convirtió solo 4 goles y perdió protagonismo, incluso fue viral en redes sociales cuando salió con pantalones largos en un saludo inicial, una imagen que generó bromas y comentarios entre los hinchas.

¿Y el plantel? ¿Qué pasa con la dirigencia? 🤔

El plantel está en deuda con la historia y las expectativas. La salida de Gustavo Costas, un ídolo que llevó a Racing a semifinales de Libertadores y a ganar la Sudamericana en 2014, fue un golpe duro. Luego llegó Juan Pablo Vojvoda, y aunque se avanzó en la Copa Argentina, la derrota en cuartos ante Boca fue un golpe anímico fuerte. Actualmente, Sebastián Chirola Romero tiene el mando de forma interina, y así continuará hasta final de temporada.

La relación con los hinchas no es la mejor. Muchos cantan en las tribunas y expresan su fastidio, recordando épocas mejores y criticando a quienes están en la dirigencia, especialmente a Diego Milito, quien en su momento fue una figura clave y ahora recibe críticas por declaraciones previas a las elecciones.

¿Qué se está haciendo para cambiar el rumbo? 🔧🏟️

Desde la dirigencia, hay un reconocimiento de errores y un esfuerzo por mejorar la infraestructura del club. Se inauguró un colegio en marzo y se trabaja en un nuevo predio en Ezeiza, que promete ser uno de los más modernos del país. Además, en el estadio, el Cilindro, se cambiaron las canaletas y se sumó un nuevo sector de prensa, con la mira puesta en modernizarlo en el mediano plazo, ya que cumple 76 años.

En los últimos dos años, la tesorería invirtió cerca de 30 millones de dólares en refuerzos y obras. Sin embargo, los resultados deportivos no acompañan. La secretaría técnica, liderada por Sebastián Saja, está en el centro de las críticas y se analiza qué cambios hacer para revertir la situación.

¿Y ahora qué? 🤷‍♂️

Los dirigentes aseguran que un año malo no arruina un proyecto y que en 2027 buscarán volver a pelear en serio. La idea es traer un entrenador de renombre y renovar el plantel para reconstruir al equipo que alguna vez fue un protagonista en el fútbol argentino e internacional.

Mientras tanto, los hinchas siguen esperando que Racing vuelva a esa época en la que el Cilindro era una fortaleza. La historia del club está llena de altibajos, y este 2026 será recordado como uno de los años más oscuros. Pero en el fútbol, siempre hay una oportunidad para volver a empezar.