¡Un cruce de géneros que sorprende!

¿Alguna vez pensaste que el cine y la música experimental podrían fusionarse en una obra en vivo? Andrés Di Tella, reconocido cineasta y creador de documentales como Montoneros, una historia y Mixtape La Pampa, vuelve a sorprender con un proyecto muy especial. En esta ocasión, se anima a explorar nuevos territorios escénicos con Los Sauces, una propuesta que combina teatro, música en vivo, proyecciones y una historia que invita a la reflexión y la sensación.

¿De qué se trata?

Inspirada en el relato del autor inglés Algernon Blackwood, Los Sauces es una especie de ensayo teatral-ficcional. La trama gira en torno a dos chicas que, en una excursión en el Río Paraná, se quedan en una isla por una marea alta y empiezan a suceder cosas extrañas. Desde leer pensamientos hasta sospechar la presencia de una fuerza hostil, la historia se desliza entre la realidad y lo sobrenatural, dejando en duda qué parte es percepción, locura o algo más allá de lo comprensible.

¿Por qué es tan especial?

Lo que diferencia a esta obra es su forma de contar la historia. Di Tella no solo dirige, sino que también actúa en escena, mezclando la ficción con elementos de ensayo y explorando en vivo cómo la música, las imágenes y la actuación se entrelazan. La puesta en escena es sencilla, pero potente, y apuesta a que el público sienta, más que solo vea o escuche, una experiencia sensorial completa.

La música como protagonista 🎼

Lejos de los convencionalismos, en Los Sauces la música en vivo tiene un rol central. La composición está a cargo de Macarena Aguilar Tau y Heidi Giel, quienes improvisaron en el proceso, creando sonidos que generan un clima hipnótico y onírico. La obra cuenta con instrumentos como piano y sintetizadores, además de otros sonidos electrónicos que aportan esa atmósfera única y envolvente.

Di Tella explica que le interesa el sonido por encima de las notas tradicionales, como lo hacía en sus trabajos anteriores, pero ahora lo combina con una puesta en escena que no busca seguir las reglas habituales del cine o el teatro. La idea es que la audiencia no solo escuche, sino que sienta y se deje llevar por la energía que generan los instrumentos en vivo.

Un proceso creativo en evolución 🔄

La obra aún está en desarrollo, y por eso figura como «work in progress» en el festival. La intención de Di Tella es seguir ajustando detalles, experimentar con las proyecciones y perfeccionar la interacción entre todos los elementos en escena. La puesta en escena busca transmitir emociones sin necesidad de un guion rígido, permitiendo que todo fluya en tiempo real y en vivo.

¿Y qué hay de los personajes?

En escena, Di Tella se presenta como un director que también actúa, acompañado por Sofía Brihet, Macarena Aguilar Tau y Heidi Giel. Cada uno interpreta aspectos de sí mismo y de la historia, mezclando realidad y ficción. Además, en ciertos momentos, aparece Andrés Levinson, un archivista que proyecta material y aporta a la narrativa visual.

¿Para quién es?

La propuesta está pensada para quienes disfrutan de experiencias sensoriales y artísticas que rompen con lo convencional. La combinación de sonidos experimentales, imágenes en movimiento y la presencia en vivo de los artistas crea una atmósfera que invita a reflexionar y sentir en profundidad.

¿Qué sigue?

Di Tella tiene ganas de seguir explorando esta nueva forma de hacer arte y planea presentar más funciones en el futuro. La experiencia del vivo, con su energía y espontaneidad, promete ser algo que no se puede repetir exactamente igual, haciendo que cada función sea única.

Este domingo, a las 15 y 16.30 en la Sala CheLA, en Parque Patricios, la obra se presenta en su fase actual y promete dejar huella. ¿Te lo vas a perder?