¿Por qué cada vez más familias están en aprietos con sus finanzas?

Un informe reciente de la Fundación Pensar, el think tank ligado al PRO, reveló datos preocupantes sobre la situación económica de los hogares en Argentina. Según el estudio, más de la mitad de las personas ha recurrido a créditos o préstamos en los últimos meses, y la situación se vuelve más complicada si miramos los datos por edad, sexo y nivel de ingresos.

¿Cuánto están endeudados los argentinos?

El informe indica que el 58% de los argentinos utilizó algún tipo de financiamiento en los últimos tiempos. La cifra sube a un 63% entre las mujeres y se dispara a un 65% en los hogares con menos recursos. Además, la morosidad —es decir, las familias que no pueden pagar a tiempo— alcanzó su nivel más alto desde 2010: el 12,9% de las familias tuvo problemas para pagar sus créditos en julio de 2026, contra solo el 5,6% de hace un año.

¿Qué significa esto en la práctica?

La mayoría de esas deudas no están relacionadas con comprar bienes duraderos o inversiones. La realidad es que muchos usan el crédito para arreglar los gastos diarios, como pagar alimentos, servicios, impuestos o incluso cancelar deudas viejas. ¿El dato más impactante? El 26% de quienes usan créditos destinan ese dinero a comprar alimentos, y otro 21% a gastos cotidianos del hogar. Esto muestra que la situación económica está apretando mucho a las familias, que necesitan financiamiento solo para llegar a fin de mes.

¿Quiénes son los más afectados?

El impacto no es igual para todos. Los hogares con menos ingresos enfrentan mayores dificultades: el 72% de las familias en esa situación reportaron atrasos en sus pagos, en comparación con un 43% en los sectores medios y solo un 30% en los sectores más acomodados. Además, sectores laborales como el servicio doméstico, los hoteles, restaurantes, la industria, el comercio y la enseñanza son los que más recurren a pedir ayuda a familiares o amigos para poder pagar sus cuentas.

¿Qué dice el Gobierno y qué revela el informe?

El gobierno afirma que el aumento en el crédito es parte de la recuperación económica. Sin embargo, los números muestran otra cara: más familias están usando préstamos, pero muchas no logran devolverlo a tiempo, lo que genera un aumento en la morosidad. Según el informe, más del 54% de las personas encuestadas admitieron haber dejado de pagar alguna obligación en los últimos meses por motivos económicos. Aunque esto no significa que todos tengan problemas con el sistema financiero, sí refleja que la situación es difícil para muchas familias.

¿Y qué pasa con los jóvenes y las mujeres?

Los jóvenes, especialmente entre 18 y 35 años, son los más afectados por la mora. Entre quienes tienen créditos, el 37% de los de 18 a 25 años y de 26 a 35 años no pueden cumplir con sus pagos. La tendencia mejora con la edad: solo el 16% de los mayores de 66 años tienen dificultades. Esto tiene un impacto a largo plazo, porque una mala historia crediticia en los primeros años puede afectar el acceso a financiamiento en el futuro, justo cuando los jóvenes están consolidando su vida laboral y sus finanzas.

Por otro lado, las mujeres usan créditos un 5% más que el promedio general, con un 63% de ellas recurriendo a algún tipo de financiamiento. Esto también puede estar relacionado con las dificultades económicas que enfrentan muchas en su día a día.

¿Qué nos deja esta situación?

La historia que trae el informe de Pensar es clara: aunque algunos indicadores macroeconómicos puedan parecer mejorar, las familias siguen enfrentando una realidad muy dura. La dificultad para pagar cuentas, el aumento de la morosidad y la carga que representa en particular para los más vulnerables muestran que todavía hay mucho por hacer para que la economía deje de ser un problema para la mayoría.

En medio de este escenario, las próximas semanas serán clave, ya que la oposición planea presentar en la Cámara de Diputados un proyecto para tratar el tema de la morosidad, junto con otros temas importantes como discapacidad y el rechazo a un decreto del gobierno de Javier Milei. Todo esto en un contexto donde las dificultades económicas y las decisiones políticas siguen entrelazadas, afectando a toda la sociedad.