¿Qué está pasando en la salud pública? 🤔

Un nuevo informe revela irregularidades en las compras realizadas por la ex Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), ahora bajo investigación. Según documentos presentados por el Ministerio de Salud y el ex secretario de Discapacidad, Alejandro Vilches, hubo pagos excesivos, sobreprecios y errores en la gestión de insumos y equipamiento médico, que en algunos casos llegaron a costar hasta un 1972% más que otras instituciones públicas como el PAMI.

Compras millonarias y comparaciones que sorprenden 💰

Uno de los hallazgos más impactantes es la compra de válvulas pulmonares por 425 millones de pesos en julio de 2025, cuando el mismo sistema fue adquirido por el PAMI a solo 124 millones en marzo del mismo año. Esto significa que en la ex ANDIS se pagó menos de un tercio del valor que en el PAMI, lo que genera sospechas de sobreprecios importantes.

Otra comparación revela que las endoprótesis y válvulas pulmonares adquiridas por Farma Salud, proveedora de la ex entidad, tuvieron un aumento en el precio de hasta el 711% respecto a los valores de mercado o de otras compras similares. Lo mismo ocurrió con implantes cocleares, que en la ex ANDIS costaron en promedio unos US$62.613 cada uno, mientras que en otras compras similares su precio era de US$12.125, es decir, un aumento del 269%.

Errores administrativos y facturación doble 🚨

El informe también señala casos de errores administrativos que complican aún más la situación. Por ejemplo, una factura por un neuroestimulador fue pagada en junio por 132 millones de pesos, cuando en otra compra por parte del PAMI en el mismo mes, ese mismo dispositivo tenía un costo de solo 41,5 millones por unidad. Además, se detectó que en noviembre se pagaron seis facturas por insumos a la misma proveedora, Indecomm, y en una de ellas, una factura de casi 29 millones de pesos, fue abonada en dos oportunidades sin justificación clara.

Un caso llamativo fue la compra de una prótesis para un paciente de Río Negro, que en los papeles parecía entregada, pero en realidad nunca llegó a sus manos. La madre del beneficiario firmó un remito, pero luego se comprobó que esa firma fue obtenida mediante engaños y no reflejaba la entrega real del equipamiento.

Errores en la categorización y uso de insumos importados 🏥🔍

El informe también detectó errores en la categorización de los insumos. Algunos dispositivos que estaban facturados como unidades de alta complejidad con precios altísimos, en realidad, correspondían a categorías inferiores, con valores significativamente menores. Esto implica que se estaban usando equipos importados y caros, cuando también existían alternativas nacionales, que además de ser más duraderas, tenían un costo mucho menor.

El uso de estos módulos importados con sobreprecios, en algunos casos, alcanzó hasta un 1000%, sin que existieran razones clínicas o financieras que justificaran tales decisiones. Esto genera dudas sobre si las compras se hicieron en beneficio de algunos proveedores en lugar de responder a las necesidades reales de los pacientes.

¿Qué sigue? 📜⚖️

La investigación judicial, que también cuenta con informes de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas, apunta a que el sistema de licitaciones fue limitado y con poca competencia. Se sospecha que hubo un manejo irregular en los procesos de compras, con menos oferentes y posibles favoritismos, que terminaron beneficiando a ciertos proveedores y elevando los costos para el Estado.

El caso sigue en marcha y se espera que estas irregularidades sean esclarecidas en los próximos meses, en medio de un debate que pone en jaque la transparencia y la eficiencia en la gestión de recursos públicos destinados a la salud. La denuncia deja en evidencia que, detrás de las pantallas, algunos procesos administrativos no solo son poco claros, sino que también podrían estar implicando un gasto descontrolado y poco ético.