La economía en picada: ¿estamos al borde de una recesión?

En julio, la actividad económica en Argentina mostró un importante retroceso. Según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), la economía cayó un 2,9% respecto al mes anterior y un 1,4% en comparación con el mismo mes del año pasado. Es decir, las cifras no solo son malas, sino que además marcan un ritmo de caída que no se veía desde finales de 2019, mucho antes de la pandemia.

¿Qué sectores fueron los más afectados? 🏗️

Los rubros que más sufrieron fueron la industria manufacturera, que cayó un 5%, y la construcción, con una baja del 4,6%. Estos números son preocupantes porque son motores clave para la economía. La baja en estos sectores puede traer consecuencias en el corto plazo, poniendo en riesgo la recuperación y alimentando el temor a una recesión técnica, que es cuando la economía se contrae en dos trimestres consecutivos.

¿Qué dicen los expertos? 🤔

Desde diferentes consultoras advierten que la situación no pinta bien. Wise Capital señala que, fuera de la emergencia sanitaria, no se veía un desplome como este desde 2019. Además, consideran que la economía podría estar enfrentando una recesión técnica en el tercer trimestre del año. Para evitarlo, algunos analistas creen que sería necesario que los meses de agosto y septiembre muestren un crecimiento mensual del 3%, lo que sería difícil de lograr.

Por su parte, desde Facimex ajustaron su pronóstico de crecimiento para este año, bajándolo al 1,5%. La misma consultora advierte que la posibilidad de una recesión técnica se vuelve cada vez más cercana.

¿Por qué preocupa tanto? La confianza en la economía Gráfica de economía en caída

El índice líder de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) marca una probabilidad del 82% de que Argentina entre en recesión en los próximos meses. Esto hace que los analistas estén en guardia, porque la incertidumbre electoral y las dificultades económicas hacen que apostar por una recuperación sea complicado.

¿Qué dicen los economistas sobre las soluciones? 💡

Hay un debate abierto sobre si el país necesita medidas de estímulo para evitar que la caída se profundice. Algunos especialistas, como los de Facimex, consideran que lo mejor sería mantener la estabilidad lograda hasta ahora y aplicar medidas focalizadas que ayuden a ciertos sectores sin perder el control fiscal.

Otros, como LCG, ven difícil que la economía revierta la tendencia en los próximos meses. La caída en el consumo, por la reducción del poder adquisitivo y el menor empleo, sigue siendo fuerte. Además, la inversión lleva cinco trimestres en baja, y la incertidumbre electoral hace que las empresas sean cautelosas.

¿Qué pasa con las finanzas públicas? 💰

En agosto, los ingresos del Sector Público Nacional cayeron un 1% en comparación con el mismo mes del año pasado, pero el gobierno logró sostener un superávit primario de casi 2 billones de pesos. Sin embargo, la presión sobre las reservas del Banco Central crece, especialmente si el país no logra emitir suficientes bonos en dólares en los próximos meses.

El programa financiero hasta 2027, presentado en julio, ya generaba preocupaciones por el nivel de presión sobre las reservas y la dificultad para seguir financiando la deuda en el mercado internacional. La incertidumbre electoral y la baja en la confianza hacen que los inversores sean cautelosos, y eso afecta directamente a los bonos y al riesgo país, que en los últimos meses aumentó notablemente.

¿Qué puede pasar en los próximos meses?

Todo indica que la economía argentina continúa en un momento difícil. La combinación de caída en sectores clave, baja en la recaudación y dificultades para financiarse en los mercados internacionales generan un escenario complejo. La pregunta que muchos se hacen ahora es si el gobierno podrá tomar medidas para frenar la caída o si la recesión será inevitable en los próximos trimestres.

Por ahora, las señales no son alentadoras, y la incertidumbre sigue siendo la protagonista. La economía necesita un giro, pero las condiciones no parecen facilitar un cambio de rumbo rápido. La situación es un recordatorio de que, en tiempos de crisis, cada decisión cuenta y puede marcar la diferencia entre una recuperación a tiempo o un período largo de estancamiento.