La economía sigue en pausa: consumo privado en caída por noveno mes consecutivo 📉
El consumo de los argentinos continúa mostrando signos de debilidad y, en agosto, volvió a caer. Según un informe elaborado por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo, el Índice de Consumo Privado (ICP-UP) bajó un 1,2% en comparación con julio y un 0,6% respecto al mismo mes del año pasado. Esto marca una tendencia que lleva ya nueve meses en terreno negativo, reflejando que los hogares están gastando menos y las ventas siguen en baja.
¿Qué significa esto para la economía?
Este retroceso no es solo un número: impacta directamente en la economía de las familias y en la cantidad de dinero que circula en el país. Además, en los primeros ocho meses de 2026, la demanda interna acumuló un descenso del 1,4% frente al mismo período del año pasado. La serie que ajusta los datos para eliminar estacionalidades también muestra una caída mensual del 1,2%, confirmando que la tendencia no da señales de revertirse pronto.
El dinero en juego: recaudación y préstamos en baja 💰
El informe también revela que la recaudación de IVA en términos reales sufrió una caída del 3,1% en agosto, tras un crecimiento en julio. En lo que va del año, la baja acumulada llega al 1,6%. Los préstamos para consumo también muestran su bajón: las compras con tarjeta cayeron un 11,3% en agosto, y los préstamos personales disminuyeron un 7,5% respecto al año anterior. Esto indica que la gente está menos dispuesta a endeudarse o gastar de manera importante en estos momentos.
¿Qué sectores están resistiendo y cuáles no?
Dentro de los datos del informe, algunos rubros lograron mantenerse o incluso registrar pequeños aumentos. Los bienes durables, como electrodomésticos, motos y muebles, crecieron un 1% en agosto y un 1,3% en comparación con el año pasado. Destacó especialmente el aumento en el patentamiento de motocicletas, que subió un 34,7% interanual en agosto y acumula un crecimiento del 42,1% en los primeros ocho meses del año. Por otro lado, la venta de autos cayó un 19,3% en agosto y lleva un descenso del 13,7% en lo que va del año.
¿Y qué pasa con los productos básicos y el turismo? 🥩🎟️
El consumo masivo, que incluye alimentos, bebidas y artículos de limpieza, sufrió otra baja: un 4,9% en agosto respecto de julio, y un 3,2% en comparación con el mismo mes del año pasado. La carne vacuna, en particular, cayó un 10,5% y lleva más de un año en caída continua, mientras que la carne porcina subió un 12,5% en julio, ganando terreno en el mercado. La carne aviar, en cambio, tuvo una demanda más inestable, con una suba del 3,6%.
En el rubro de servicios, los relacionados al turismo y recreación también se vieron afectados. El gasto en restaurantes, transporte y actividades recreativas cayó un 5,7% en agosto, y en comparación interanual, la baja fue del 1,4%. En la Ciudad de Buenos Aires, los restaurantes tradicionales registraron su sexta caída consecutiva, con una reducción del 7,1% en agosto y un 3,3% en lo que va del año.
¿Qué nos dice todo esto?
En resumen, el consumo en Argentina está en un momento delicado. Los hogares están siendo más cautelosos, dejando de gastar en cosas no esenciales y reduciendo especialmente los gastos en ocio y viajes. La economía no termina de despegar y, por ahora, las señales indican que la tendencia negativa podría seguir en los próximos meses.
¿Qué podrá cambiar en el futuro? Eso todavía no se sabe, pero si la situación continúa así, la economía puede seguir en pausa, afectando tanto a quienes venden como a quienes gastan. La clave será ver si en los próximos meses hay alguna mejora que rompa esta racha de caída.




