Mejoras en las estadísticas, pero aún queda mucho por hacer
El presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, visitó Rosario y compartió un balance sobre los avances en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico en la ciudad. Aunque reconoció que las cifras mejoraron, advirtió que la problemática sigue siendo muy compleja y que no todo se resuelve solo con encarcelar a los delincuentes.
Un mensaje claro a la Justicia y a quienes protegen a los criminales 🚨
Rosatti fue contundente al señalar que el sistema criminal no termina en las cárceles. Dijo que hay un entramado que continúa operando, que involucra a quienes brindan protección a los delitos, y que eso requiere una mirada más profunda. Además, dejó un mensaje fuerte para los jueces y funcionarios judiciales: quienes honran su cargo deben seguir haciéndolo, y quienes no, deben recibir el castigo que corresponda.
Un nuevo juez y el desafío de la honestidad y humildad 🧑⚖️
El encuentro ocurrió en un auditorio lleno, donde se tomó juramento a Florentino Malaponte, el nuevo juez federal que ocupa una vacante desde hace diez años. Rosatti le dio un consejo importante: mantener siempre la humildad y la honestidad, dos valores esenciales en un contexto lleno de presiones y tentaciones en Rosario. Recordó que un juez está en funciones las 24 horas del día, todos los días del año.
La lucha institucional y las vacantes en la justicia local ⚖️
Antes del discurso de Rosatti, el presidente de la Cámara Federal, Aníbal Pineda, resaltó el trabajo que se ha realizado en Rosario, especialmente con la implementación del sistema acusatorio. Sin embargo, también mencionó que hay dos jueces con prisión preventiva, uno por lavado de dinero y otro por cobro de coimas, lo que refleja algunos de los desafíos internos dentro del sistema judicial local.
El entramado delictivo y la necesidad de seguir luchando 💪
Rosatti recordó una reunión previa con la justicia rosarina, donde se envió un mensaje claro contra el narcotráfico. Afirmó que la lucha no se termina con la captura de los delincuentes, ya que las organizaciones criminales están muy articuladas. Incluyen a quienes lavan dinero, protegen a los lavadores y, en muchos casos, miran para otro lado en lugar de colaborar con la justicia.
La esperanza y los desafíos que aún quedan por delante ✨
El presidente de la Corte aseguró que se ha notado una reacción positiva por parte de la comunidad y las instituciones, pero también admitió que aún hay mucho por corregir y limpiar en Rosario. La iluminación de los problemas ha hecho que algunas cosas se vean más claras, pero eso también ha puesto en evidencia las sombras que todavía hay que enfrentar.
En definitiva, Rosatti dejó en claro que la lucha contra el crimen organizado en Rosario es una tarea en marcha, con avances, pero también con desafíos pendientes. La clave, dijo, está en seguir fortaleciendo el compromiso institucional y no perder de vista que el trabajo no termina hasta que todos los aspectos del entramado criminal sean desarmados.




