El periodismo en plena transformación

El mundo del periodismo está viviendo cambios profundos, impulsados por las redes sociales y la Inteligencia Artificial (IA). Aunque las herramientas tecnológicas avanzan rápidamente, algunos pilares del oficio siguen siendo irremplazables. La verificación de datos, el contacto directo con las fuentes y la contextualización son tareas que ningún algoritmo puede sustituir todavía.

Redes sociales: ¿amigas o enemigas?

Durante un encuentro en la Asamblea General de ADEPA, Ricardo Kirschbaum, editor general de Clarín, explicó cómo las redes sociales modificaron la forma en que los medios construyen la agenda pública. Antes, los medios de comunicación tenían un rol central en decidir qué temas eran relevantes. Ahora, las redes compiten por esa atención, llevando a que la información circule de manera más rápida, pero también más descontrolada.

Ante esto, Kirschbaum destacó que el periodismo profesional debe reforzar su identidad, apostando a la verificación y a la producción de contenido propio. La clave está en ofrecer información que no esté fácilmente disponible en las redes, para seguir siendo una fuente confiable.

La Inteligencia Artificial: ¿aliada o amenaza?

La charla también abordó el impacto de la IA en la profesión. Kirschbaum la calificó como una herramienta muy útil, pero advirtió que puede ser depredadora del conocimiento. La IA puede ayudar a resumir datos o buscar información rápidamente, pero gran parte de esa información proviene de periodistas que trabajan duro para verificar y contextualizar. La IA aún no puede reemplazar esas relaciones humanas tan importantes para el periodismo.

Agustino Fontevecchia, vicepresidente de Editorial Perfil, preguntó sobre los límites de la IA en la construcción de confianza con las fuentes. Kirschbaum reconoció que la tecnología puede reproducir voces y acelerar procesos, pero enfatizó que nada reemplaza una entrevista cara a cara. La relación de confianza que se construye con una fuente requiere tiempo y experiencia, algo que solo un periodista puede ofrecer.

El valor del trabajo periodístico en la verificación

Joaquín Morales Solá, reconocido columnista de La Nación, destacó que uno de los trabajos más importantes del periodismo es verificar la información. Antes de publicar, hay que consultar varias fuentes y asegurarse de que lo que se dice sea cierto. La tecnología ayuda a encontrar y procesar datos, pero no tiene la capacidad de entender el contexto ni de discernir qué es relevante o no.

¿Y la relación con el poder?

Otro tema clave fue la relación entre los medios y el Estado. Kirschbaum explicó que, aunque siempre existe cierta tensión —como la que genera que el presidente Javier Milei haya descalificado al periodismo calificándolo como “antidemocrático”—, esa confrontación puede ser un estímulo para seguir haciendo un trabajo profesional y responsable.

Morales Solá, por su parte, afirmó que la libertad de prensa nunca es algo garantizado de por vida. En Argentina, la relación con el poder vuelve a estar en crisis, especialmente cuando el propio presidente habla de los medios con términos muy duros, como llamar “basura humana” a ciertos periodistas. La conclusión es clara: el periodismo necesita mantenerse firme, defendiendo su rol de contar lo que otros no quieren que se sepa.

Historias de Tucumán: raíces del periodismo argentino

Los expertos coincidieron en que tanto Kirschbaum como Morales Solá empezaron en el periodismo en Tucumán, en los años 70, en medios como La Gaceta. Además, recordaron la historia de Rafael Perrota, un periodista tucumano que fue clave en su carrera. Perrota fue secuestrado y desaparecido durante la dictadura militar, un recuerdo que marca la historia del periodismo en Argentina y su lucha por la libertad.

¿Qué nos espera con la IA?

Para cerrar, la discusión volvió a centrarse en la Inteligencia Artificial. La conclusión fue que, si bien la tecnología puede cambiar las formas y herramientas del periodismo, no puede borrar la responsabilidad que tiene un periodista. La verificación, la consulta de fuentes y el aporte de contexto seguirán siendo lo más importante para contar historias con verdad y profundidad.

En definitiva, la misión del periodismo sigue siendo la misma: contar lo que otros no quieren que se sepa. La tecnología puede ayudarnos, pero la esencia del oficio sigue siendo la misma: la búsqueda de la verdad y la defensa de la libertad de expresión.