Un revés que no quieren aceptar

El miércoles pasado en el Congreso, el oficialismo sufrió una derrota en la Cámara Baja que, en realidad, intentan presentar como un triunfo. La sesión que definió el trabajo para extender la emergencia en Discapacidad y avanzar en proyectos para reducir la deuda de las familias terminó con un resultado adverso para el Gobierno, pero ellos buscan darle la vuelta a la situación.

¿Qué pasó realmente?

El cambio de estrategia fue evidente: en las últimas horas, desde el Gobierno intentaron convencer a la opinión pública de que la discusión en el Congreso fue, en realidad, una victoria del oficialismo. La versión oficial aseguraba que habían ganado en la batalla por el reglamento, aunque la realidad fue otra. La sesión ya había finalizado cuando Karina Milei, hermana del presidente y figura clave del Gobierno, llegó para reunirse en el Congreso con otros funcionarios en una reunión que duró más de dos horas.

En ese encuentro, estaban presentes Eduardo “Lule” Menem y el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt. La reunión, según algunos, era una de las habituales que Milei mantiene con referentes territoriales del oficialismo, y no un acto de apoyo a una causa concreta. Desde el oficialismo también intentaron minimizar la importancia de la visita, asegurando que siempre pasa por el Congreso para tratar temas de interés y que no estaban en un momento de definir grandes cambios.

¿Y qué dicen en el oficialismo?

Desde la Presidencia de Diputados defendieron que no fue una derrota, sino que ratificaron el plan de trabajo que tenían. En esa línea, explicaron que buscan proyectos que no dependan de los vaivenes políticos y que el objetivo es que las leyes sean definitivas, sin prórrogas. La secretaria general de Presidencia participó en una reunión extensa con dirigentes y con Gabriel Bornoroni, jefe de bloque libertario, y Romina Diez, que algunos consideran como una posible compañera de fórmula para la reelección presidencial.

¿Qué estrategias usan ahora?

Para disimular la derrota, el Gobierno impulsa proyectos propios y aliados. Los legisladores oficialistas apoyaron la extensión de la emergencia en Discapacidad y el proyecto para tratar la morosidad, aunque en realidad intentaban que estas iniciativas no se frenaran. Una de las legisladoras, Laura Rodríguez Machado, preside la comisión de Legislación Penal y se enfocará en la comisión de Presupuesto, donde también ingresará el proyecto de Discapacidad.

Mientras tanto, otras figuras como Silvana Giudici, vinculada a Patricia Bullrich, buscan equilibrar las posiciones respecto al endeudamiento, intentando que las discusiones no afecten las cuentas del Estado. La idea del Gobierno es que el presidente pueda vetar parcialmente las leyes si considera que afectan el presupuesto, algo que ya hizo en el pasado con temas relacionados a Discapacidad y universidades.

El calendario y los desafíos futuros 📅

Estas discusiones en el Congreso deben pasar por el Senado, y todo esto queda enmarcado en la presentación del Presupuesto 2027, que el Gobierno debe entregar antes del 15 de septiembre. Este presupuesto incluye financiamiento para obras como la Base Naval y el Polo Logístico en Ushuaia, y también contempla el endurecimiento de penas para proveedores que operen en Malvinas, incluyendo empresas extranjeras que trabajan en el Mar Argentino y en las islas.

El ministro de Economía, Luis Caputo, y otros funcionarios están atentos a estos movimientos, mientras legisladores del peronismo, como Cecilia Moreau y Sebastián Galmarini, pidieron información sobre la adhesión de empresas como Southern Energy al RIGI, tras sospechas de vínculos con Harbour Energy, inhabilitada por 15 años para operar en Argentina.

Más allá de las peleas, el escenario político

El miércoles también estuvo presente en el Congreso Federico Sturzenegger, ex presidente del Banco Central, quien dialogó con legisladores oficialistas sobre proyectos para desregular el mercado de capitales, incluido uno que beneficiaría a empresas chinas en Malvinas. Aunque estos proyectos aún no tienen dictamen en el Senado, generan ruido en la política económica del país.

Por su parte, la familia Milei se prepara para un encuentro con diputados y senadores en los próximos días, en una estrategia que apunta a mantener la relación con diferentes sectores del Congreso antes de enviar el Presupuesto. Por ahora, en la Casa Rosada descartan una cadena nacional para presentar los proyectos económicos, aunque todavía hay tiempo para reconsiderarlo.

¿Y ahora qué sigue?

El Gobierno busca mostrar fortaleza, aunque la realidad indica que la derrota en el Congreso fue un golpe importante. La disputa por los proyectos y el control del calendario legislativo continúa, y todo parece indicar que los próximos meses serán cruciales para definir si logran avanzar con sus planes o si las peleas en el Congreso complican aún más su gestión.