Un caso que sacudió los derechos humanos en la región
El gendarme argentino Nahuel Gallo, quien pasó 448 días detenido en Venezuela, decidió hablar y ponerle nombre a quienes, según él, son responsables de su cautiverio. Este relato llega en un momento en que su historia cobra relevancia internacional, y su denuncia apunta directamente a figuras claves del régimen venezolano.
¿Qué pasó con Gallo?
Gallo fue detenido en diciembre de 2024, cuando ingresó a Venezuela con su pasaporte argentino para visitar a su esposa y su hijo. Lo que parecía ser una reunión familiar terminó en una acusación de espionaje y acciones conspirativas. La versión oficial del gobierno venezolano lo acusó de tener planes para desestabilizar y hasta intentar asesinar a figuras del chavismo, incluyendo a la vicepresidenta Delcy Rodríguez. Sin embargo, Gallo asegura que nunca tuvo un juicio justo y que fue víctima de torturas durante su detención.
¿Quiénes son los responsables, según Gallo?
En su extenso mensaje en redes sociales, Gallo no solo relata su experiencia, sino que también apunta con precisión a los responsables políticos y judiciales que, en su opinión, deben responder por su secuestro y tortura.
- Diosdado Cabello: Para Gallo, es el principal responsable político. Lo señala como la figura que, públicamente, habló de su caso y sabía dónde estaba, por lo que lo considera el cerebro de todo el operativo.
- Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM): Gallo nombró a Javier Marcano Tábata, director de esa dependencia, y a Alexander Granko Arteaga, vinculado a Asuntos Especiales. Ambos, según su relato, tuvieron un rol en su detención y tortura.
- El penal de El Rodeo I: Allí estuvo preso durante los primeros meses. Gallo contó que los custodios utilizaban seudónimos y cubrían sus rostros, lo que dificultaba identificar a las personas que lo interrogaron y torturaron. Solo con el tiempo pudo conocer sus nombres reales.
- Funcionarios judiciales: Mencionó a Tarek Williams Saab, entonces fiscal general, como uno de los responsables. Gallo denuncia que nunca fue informado formalmente ni pudo ejercer su defensa adecuada, calificando su proceso como una injusticia.
Pasos legales y demandas
Tras su regreso a Argentina en marzo pasado, Gallo no se quedó de brazos cruzados. En abril, se presentó como querellante en una causa contra Nicolás Maduro, acusándolo por crímenes de lesa humanidad. Además, solicitó que la Justicia argentina ordene la captura internacional de cinco funcionarios vinculados a su caso.
Su objetivo ahora es llegar a la DGCIM y obtener información sobre quiénes fueron los que lo interrogaron, torturaron y trasladaron. Para Gallo, detrás de cada uniforme y seudónimo hay una persona concreta que debe responder ante la justicia.
Una historia que sigue en la mira internacional 🌎
El caso de Gallo generó preocupación en organismos internacionales y fue llevado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). La organización destacó que, tras cumplir con los trámites migratorios, fue separado para ser entrevistado por funcionarios venezolanos, lo que evidencia las irregularidades en su detención.
¿Qué sigue?
Gallo expresó que su próximo paso será seguir presionando para que se esclarezcan los hechos y se identifique a todos los responsables. Su relato no solo busca justicia para él, sino también visibilizar las violaciones a los derechos humanos que ocurren en Venezuela, y que, según su testimonio, aún permanecen impunes.
Su historia, de resistencia y denuncia, sigue siendo un ejemplo de cómo la lucha por los derechos humanos continúa, incluso en las circunstancias más difíciles. La justicia y la verdad son sus principales objetivos ahora.




