Un cura con historia y mucho para contar
Gustavo Manrique, un sacerdote de 69 años, vive en José C Paz desde 1989 y tiene un conocimiento profundo del distrito. No solo administra fondos públicos para arreglar viviendas precarias, sino que también conoce al detalle las peleas internas del viejo Partido de General Sarmiento y la tumultuosa historia política de la zona. Pero lo que realmente llama la atención es cómo su trabajo en la calle y en los barrios lo hacen parecer más un político que un cura.
La historia de un compromiso que trasciende la iglesia ✝️
Manrique llegó a José C Paz antes del estallido social de 2001. Desde entonces, recorrió en bicicleta el distrito miles de kilómetros, ayudando a familias y gestionando recursos. En 1999, la comunidad lo apoyó tanto que unos 40 mil vecinos juntaron firmas para que se presente como candidato a intendente. Aunque no aceptó la candidatura, ese episodio refleja cuánto valoran su trabajo y su visión social.
El sacerdote cuenta que no le interesa la política tradicional, la que funciona en tramas cortoplacistas y con intereses de partido. Para él, la buena política es otra cosa: es ayudar a la gente de verdad, gestionar recursos con honestidad y centrarse en las necesidades reales de la comunidad.
El cambio en la pobreza y la inseguridad 🏚️🔒
Manrique distingue la pobreza de los años 80, que si bien era dura, no llevaba a la miseria total que hoy se ve en muchas barriadas del conurbano. La llegada de las drogas ilegales, los delitos y el endeudamiento de las familias complican aún más la vida en estos barrios. Para él, uno de los problemas principales es la falta de coordinación entre los diferentes actores que deben ayudar —el Estado, organizaciones, iglesias—, todos trabajando en paralelo pero sin un plan conjunto.
Una de las causas de estos problemas, según el cura, es que el conurbano se fue empobreciendo desde los 90, cuando la división del municipio en San Miguel, Malvinas Argentinas y José C Paz dejó a este último prácticamente sin recursos. Antes, era un lugar con fábricas y actividad económica, pero hoy enfrenta una realidad mucho más difícil.
La gestión y los fondos públicos 💸
Gustavo recuerda cómo gestionó fondos nacionales para la refacción de viviendas. En esa época, firmó convenios con corralones para que los vecinos pudieran obtener materiales con un vale, haciendo que cada peso rindiera al máximo. La ayuda social que brindó, combinada con las recorridas en bicicleta y su presencia en los barrios, hicieron que su figura creciera en popularidad.
Las firmas que recolectaron para que fuera candidato a intendente nacieron en esas gestiones, y a pesar de no aceptar esa oferta, el reconocimiento de la gente quedó en evidencia. La comunidad veía en él a alguien que hacía las cosas sin interés electoral, solo con ganas de mejorar su barrio.
¿Qué pasa hoy en José C Paz? 🔎
Hoy, Manrique señala que el mayor problema sigue siendo la falta de articulación entre los distintos actores que deben brindar ayuda. La dispersión y la competencia entre el Estado nacional, provincial, municipal y organizaciones sociales generan un caos que impide resolver los problemas en conjunto.
Uno de los temas más preocupantes es el endeudamiento de las familias, que en los últimos años se ha disparado por la aparición de apuestas virtuales y préstamos con tasas altísimas. La gente, desesperada, pide dinero para pagar los gastos básicos y termina endeudándose aún más. Desde figuritas del mundial hasta alquileres, la necesidad los lleva a recurrir a préstamos truchos y a endeudarse con los tranzas —los traficantes de drogas que también ofrecen préstamos o alquileres de casas para guardar drogas.
La problemática de las drogas y el trabajo de la comunidad 🛑💊
El cura explica que en la zona la presencia de tranzas y drogas es cada vez más fuerte. Muchas familias terminan siendo utilizadas por estos grupos, que alquilan casas y habitaciones para esconder drogas o para pagar deudas. La situación es muy dura, y la falta de oportunidades hace que muchos chicos terminen atrapados en ese circuito.
¿Qué propone Gustavo? ¿Un cura en la política? 🧑💼✝️
Gustavo Manrique tiene ideas claras: su sueño sería que en los municipios más pobres, en lugar de políticos sin formación, haya gerentes o gerentes sociales que puedan gestionar con eficiencia. Para él, la política debe ser una herramienta para mejorar la vida de la gente, no solo un espacio de poder y trifulcas.
Y aunque no le gusta que lo comparen con un político, reconoce que su pensamiento está ligado a una visión social y de gestión. Piensa que los intendentes deben tener la sabiduría de rodearse de profesionales capaces, y no solo de amigos o militantes.
Un llamado a pensar en soluciones reales ✨
Gustavo Manrique no solo ayuda con su trabajo diario en la calle, sino que también invita a pensar en una forma distinta de hacer política y gestionar los recursos. Para él, la clave está en entender que los problemas sociales requieren soluciones integradas, coordinadas y sostenibles. La pobreza, la inseguridad y las drogas no se arreglan de un día para otro, pero con compromiso y gestión efectiva, se puede cambiar la historia de estos barrios.




