La productora general de su propia vida

A los 32 años, Rocío Pardo no solo es una talentosa actriz, bailarina y directora teatral, sino que también se define como la productora de su propia historia. Desde pequeña, supo que tenía un “superpoder”: la responsabilidad de hacer que sus sueños se conviertan en realidad. En una charla en Villa Urquiza, comparte cómo combina su pasión por el arte con su espíritu inquieto y su gusto por lo nuevo.

Un recorrido lleno de desafíos y aventuras

Nacida en Córdoba, Rocío creció en un ambiente ligado al teatro, gracias a su papá, Miguel Pardo, un productor teatral reconocido. Desde chica, se metió en el mundo artístico, incluso vendiendo pulseras en las funciones de su padre y haciendo todo lo que el teatro requería: limpiar, acomodar, aprender. A los tres años empezó ballet y a los 17 viajó a Nueva York para bailar danza contemporánea. Luego se instaló en Brasil, en Madrid, y participó en varias series de televisión y películas, como Romina Smile en 2024.

Innovación y teatro inmersivo: su gran pasión

Pero lo que realmente la hizo destacar fue su interés por el teatro diferente. En 2014, a los 18 años, se le ocurrió montar una obra en un neuropsiquiátrico abandonado en Santa María de Punilla. La idea no fue sencilla; conseguir la habilitación le llevó mucho esfuerzo y generó polémica, incluso con el intendente de ese momento. Rocío quería devolverle vida a ese lugar histórico, que en su momento fue un centro para tuberculosos y luego un centro clandestino durante la dictadura.

El resultado fue Pabellón Tornú, una obra de teatro inmersivo que revolucionó el concepto tradicional y que duró varias temporadas. La clave de este formato es que el público no es solo un espectador, sino que puede recorrer libremente el espacio, viviendo la historia en primera persona, como si fuera una experiencia en vivo de una película.

Innovar en Córdoba: la segunda temporada en la cárcel

Ahora, Rocío prepara una nueva versión de Pabellón Tornú, que será en una cárcel en pleno centro de Córdoba, en la zona de Palermo Hollywood local. La obra tendrá 15 actores y se desarrollará en un espacio único donde se verán más de 20 historias en simultáneo. Para diferenciar a los espectadores del elenco, cada uno recibirá una máscara blanca al llegar. La idea es que vivan una experiencia impactante, con la posibilidad de explorar diferentes historias en un entorno que refleja la realidad de la cárcel.

Enfrentando las críticas y apostando a su talento

Como en todo camino artístico, Rocío enfrentó críticas y comentarios desubicados, especialmente en sus comienzos. Algunos la tildaron de “hija de” y dudaron de su talento, pero ella supo aprovechar esas críticas para fortalecer su confianza. Su pareja, Nicolás Cabré, también en el mundo del teatro y la actuación, fue fundamental para que entendiera que su éxito no solo dependía de su apellido, sino de su esfuerzo y talento.

Juntos, trabajan en varios proyectos, como Ni media palabra, donde ella es la directora general y él la dirige en la dirección actoral. Ambos disfrutan colaborar y compartir su pasión por el teatro, y planean hacer un musical en 2027.

Una relación basada en respeto y complicidad

Desde que se casaron en 2025, Rocío y Nico mantienen una relación de respeto y confianza. Para ella, la clave está en la comunicación y en valorar las propuestas del otro. Ella admira su ojo para los detalles y la calidad actoral, lo que enriquece cada proyecto en el que trabajan juntos. La relación con su pareja también le permitió entender que el amor y la colaboración profesional pueden ir de la mano.

Familia y maternidad en pausa

Aunque muchos le preguntan si quiere tener hijos con Nico, Rocío prefiere tomarse su tiempo. Con una agenda llena de ensayos, funciones y proyectos, dice que por ahora disfruta de su vida sin pensar en ser madre, aunque no descarta esa posibilidad en el futuro.

Una familia ensamblada y mucho cariño

Rocío mantiene una relación muy cercana con la hija de Nico y la China Suárez, Rufina, de 13 años. Ella valora la convivencia en una familia ensamblada, que aprendió a construir con armonía y respeto. También tiene hermanos pequeños, con quienes busca crear un ambiente sano y lleno de amor.

Un espíritu inquieto y lleno de proyectos

Para Rocío, la rutina no existe. Siempre busca algo nuevo que la motive y la saque de la zona de confort. Le gusta hacer cosas diferentes y desafiarse constantemente, por eso en 2024 también planea hacer un musical junto a Nico y su equipo. Su energía y pasión por el arte la llevan a recorrer caminos que muchos no se animarían a explorar, demostrando que en el mundo del teatro, la innovación y la valentía son clave para seguir soñando en grande.