¿Qué dicen los números? La realidad del sector productivo en Argentina 📊
Una reciente encuesta de EY Argentina junto con el Instituto Argentino de Finanzas (IAEF) revela cómo están las empresas en medio de un escenario económico que todavía tiene sus altibajos. La encuesta 2026 muestra que, si bien las ventas y la rentabilidad crecieron en el último año, ese ritmo se desaceleró comparado con 2025. Solo el 51% de las empresas reportó aumento en sus ventas, frente al 62% del año pasado. Además, un 32% vio caer sus números, lo que deja en claro que todavía hay sectores que enfrentan dificultades.
Pero lo más interesante es que, a pesar de estos altibajos, las perspectivas para 2027 parecen bastante más optimistas. La mayoría de las compañías (68%) confía en que sus ventas mejorarán el próximo año, y más de la mitad (53%) espera que su rentabilidad también crezca. Esto indica que, aunque el presente tenga sus complicaciones, las empresas mantienen la vista puesta en un futuro con más crecimiento y oportunidades.
¿Y el dinero? Cómo se financian las empresas 💰
Cuando se trata de cómo las empresas consiguen fondos para seguir invirtiendo, la mayoría sigue confiando en su propio dinero. La autofinanciación continúa siendo la opción número uno (31%), seguida por los bancos y entidades financieras locales (22%), y también por aportes de las casas matrices (15%). La buena noticia es que casi la mitad de las empresas (48%) proyecta un aumento en sus inversiones en el próximo año, mostrando una intención clara de crecer.
Por otro lado, la cautela se nota en que el 69% de los empresarios dice que no cambió mucho su forma de conseguir financiamiento en comparación con el año pasado. Esto refleja una postura conservadora ante la toma de deuda, quizás por la incertidumbre económica que todavía persiste.
¿Qué piden las empresas para seguir creciendo? 📝
Los ejecutivos coinciden en que para invertir con confianza, necesitan un plan económico claro y sustentable (27%). También valoran mucho una reforma tributaria que incentive la inversión (25%) y una política cambiaria estable (20%). En cuanto a incentivos legales, la protección de las inversiones extranjeras y los tratados de libre comercio están en la cima de las prioridades, cada uno con menciones del 32%.
En el plano global, las preocupaciones principales son las altas tasas de financiamiento (26%) y el avance de los populismos o nacionalismos extremos (20%). Sin embargo, los avances tecnológicos, como la inteligencia artificial, ya empiezan a ser considerados como herramientas clave para potenciar la productividad y competir mejor en el mercado.
Sectores con potencial y acciones del Estado 🚧
En cuanto a los sectores que tienen más chances de crecer, la energía encabeza la lista, con un 37% de menciones, seguida por agribusiness (23%) e infraestructura (17%). Para que estas áreas puedan desarrollarse aún más, los empresarios consideran que la simplificación de trámites tributarios y administrativos (61%) sería fundamental. También piden acuerdos entre el Gobierno, sindicatos y empresas (19%) y estímulos fiscales, como reducir impuestos a cambio de reinvertir utilidades (29%) y disminuir cargas sociales para generar nuevos empleos (28%).
Un desafío central es cómo pasar de la estabilidad a un crecimiento sostenido. Los ejecutivos priorizan aumentar la productividad, especialmente incorporando tecnología y inteligencia artificial (30%), y piden reglas claras y sostenibles a largo plazo que permitan planificar sin incertidumbre (29%).
Las luces amarillas y los desafíos pendientes 🚦
Pese a las buenas perspectivas, hay aspectos que llaman la atención. Solo el 44,1% de las empresas cree que puede aumentar sus ventas sin cambiar su estructura actual, un dato que muestra que más de la mitad está cerca de su límite de producción. Además, la percepción del valor de las empresas en el último año cayó al 34%, un retroceso respecto a años anteriores, aunque las expectativas a cinco años siguen siendo altas, con un 78% de optimismo.
Para Kelman, socio de EY Argentina, todavía hay mucho por hacer. Señala que el mercado de capitales y el financiamiento estructurado aún no recuperaron su protagonismo, pero la tendencia hacia la autofinanciación puede fortalecer la economía en el corto plazo. También resaltó que, si Argentina logra mantener reglas estables y mejorar mecanismos de financiamiento, sectores como energía, agricultura e infraestructura podrán dar un salto importante. La incorporación de inteligencia artificial, afirmó, será clave para elevar la productividad y volverse más competitiva en el mundo.
En definitiva, las empresas argentinas están mirando con optimismo hacia 2027, confiando en que con las políticas correctas y un entorno más predecible, podrán superar los desafíos y potenciar su crecimiento.




