¿Quién fue Margarita Graziana Di Tullio?
Conocida como Pepita, la pistolera, esta mujer tuvo una vida marcada por actividades delictivas que la convirtieron en un personaje polémico y mediático en Argentina. La historia de Pepita no es solo una biografía, sino también la inspiración para la película dirigida por Lucía Puenzo, protagonizada por Luisana Lopilato, que se centra en uno de los momentos más conocidos de su vida.
Una vida marcada por el delito y la lucha
Desde niña, Marga fue iniciada en el mundo del delito por su propio padre, quien le enseñó a disparar armas de fuego. En su juventud, ya se sabe que robaba a turistas en Mar del Plata, su ciudad natal. Sin embargo, la película no profundiza en esa etapa, sino en un período específico en 1985, cuando su vida tomó un rumbo más peligroso.
El momento clave y su vida en la cárcel
La historia mostrada en la película transcurre en un momento en que Pepita ya era una mujer con un pasado oscuro, actualmente viviendo como prostituta. Está embarazada de su primer hijo y intenta salir adelante, regentando un cabaret llamado Neisis. En ese lugar, protege a otras prostitutas y lucha contra la trata de personas, intentando empoderar a las mujeres que enfrentan esa realidad dura.
Su relación con su jefe, conocido como El Cuervo, refleja el control que ejercía sobre ella. Él la consideraba su propiedad y quería quedarse con su bebé, generando un conflicto que muestra la violencia y el poder en ese mundo clandestino. Sin embargo, Marga también tiene un amor que no puede controlar: Germán, un marinero con quien mantiene una relación en secreto, atendiendo en el camarote de su barco cuando atraca en el puerto de Mar del Plata.
Una historia que cruza con un asesino serial
El relato también conecta con la historia del ‘loco de la ruta’, un asesino en serie de prostitutas que aterró a la ciudad y que involucra a otros personajes en su trama. La película no es solo una biografía, sino un alegato contra la corrupción y la violencia en una sociedad que parece en crisis, con escenas que muestran a un juez local participando en fiestas con menores, en un escenario de corrupción moral y política.
La actuación y la visión de la película
Luisana Lopilato, con un cambio de look que la hace parecer más cercana a la Marga real, logra transmitir no solo lo exterior sino también el dolor y la lucha interna del personaje. La película la presenta como una figura casi épica, que desafía a una sociedad desquiciada y en decadencia. Otros actores como Marcelo Subiotto y Camila Peralta también aportan actuaciones destacadas, alejadas de los clichés, en un filme que no busca ser solo una biografía, sino un reflejo de una realidad dura y compleja.
¿Por qué vale la pena verla?
Más allá de su historia personal, «Pepita, la pistolera» es una mirada a los aspectos más oscuros de la Argentina de los 80, con escenas que dejan en claro la crudeza de los hechos y las personas involucradas. Es un film que invita a pensar sobre la justicia, la violencia y la lucha por la sobrevivencia en un país que todavía tiene muchas heridas abiertas.
En definitiva, la película nos presenta a una mujer que desafió todo y a todos, en una historia que, aunque basada en hechos reales, se convierte en un símbolo de resistencia frente a un sistema que muchas veces parece estar en su contra.




