¿De qué va el Súper RIGI y por qué genera tensión?
El Gobierno volvió a hacer cambios en el proyecto conocido como Súper RIGI, una iniciativa que busca atraer inversiones millonarias en sectores tecnológicos y estratégicos, como los mega data centers dedicados a la inteligencia artificial (IA). La idea principal es ofrecer beneficios fiscales para que empresas internacionales inviertan en el país y así potenciar el desarrollo tecnológico local.
Este miércoles, las comisiones del Senado se preparan para votar un dictamen que permitirá que la propuesta avance hacia el pleno en la próxima sesión, prevista para el 10 de septiembre. Pero no todo fue fácil: para conseguir el apoyo de sus aliados, el Gobierno tuvo que aceptar al menos dos cambios importantes en el proyecto.
¿Qué cambios se hicieron y por qué son clave?
Uno de los ajustes más relevantes tiene que ver con las empresas que quieran instalar data centers de IA en Argentina. Hasta ahora, la ley proponía beneficios fiscales para estas instalaciones, pero la versión modificada exige que esas empresas presenten un plan de suministro energético para garantizar el funcionamiento de sus centros. Esto es importante porque estos data centers consumen mucha energía y, para 2030, se estima que podrían usar hasta el 5% de toda la energía global.
El motivo de esta modificación está en la preocupación de los legisladores y sectores ambientales por el impacto energético y ambiental de estos centros. La llegada de empresas como OpenAI, dueña de ChatGPT, y la posible inversión de cerca de 25 mil millones de dólares en la Patagonia, generaron inquietud en la oposición. Además, la visita de Peter Thiel, dueño de la firma Palantir, reforzó el temor por el alto consumo energético que implican estos centros de datos.
¿Qué sigue con la aprobación del proyecto?
Luego de los cambios, la ley debe volver a la Cámara de Diputados para ser revisada. Allí, los legisladores podrán aceptar los cambios del Senado o insistir con la versión original. El objetivo del oficialismo es tener listo un dictamen en estas reuniones informativas, para evitar que el proceso se complique, como ocurrió con otros proyectos en el pasado.
Por otro lado, también se ajustaron las reglas para el uso de proveedores locales en los proyectos de inversión. La ley ahora establece que las empresas deberán comprometerse a contratar al menos el 20% de sus proveedores en Argentina, pero ese porcentaje solo debe aplicarse a bienes producidos en el país. Esto busca impulsar la economía local sin que se convierta en un obstáculo excesivo para las inversiones.
¿Qué beneficios trae el Súper RIGI?
Este plan apunta a atraer inversiones de al menos 1.000 millones de dólares en sectores que aún no están desarrollados en Argentina, principalmente en tecnología e innovación. Tiene una vigencia de cinco años, con la posibilidad de prorrogarlo por uno más. Los beneficios fiscales son generosos: la tasa del Impuesto a las Ganancias baja del 25% al 15%, y los derechos de exportación pasan a ser cero desde el primer año.
El objetivo es que estas inversiones impulsen la creación de infraestructura tecnológica avanzada y generen empleo calificado en el país. La idea, además, es que las empresas que se instalen puedan aprovechar estos incentivos para crecer y fortalecer la industria local.
¿Por qué genera debates?
El proyecto no estuvo exento de polémica. La llegada de gigantes tecnológicos y la inversión en data centers de IA despertaron preocupaciones sobre el impacto ambiental y energético. La discusión sobre el uso de energía, en especial en un contexto de crisis climática, pone en jaque el entusiasmo por convertir a Argentina en un polo tecnológico de primer nivel.
Por ahora, el Gobierno busca avanzar con el apoyo de sus aliados en el Senado, ajustando el proyecto para que sea más aceptable en términos económicos y ambientales. La próxima semana, seguramente, el proyecto será tratado en el recinto, en una carrera contra el tiempo para comenzar a implementar estos beneficios y atraer las inversiones que, desde el oficialismo, consideran esenciales para el desarrollo del país.




