El actor que no se pone máscaras y que busca romper moldes 🎬
Desde Uruguay, Nicolás Furtado llega a los sets con una propuesta diferente. Sin máscaras, sin personajes prefabricados, y con la intención de mostrar quién es realmente, el actor que conquistó a todos con su papel en El marginal y ahora se prepara para su nuevo proyecto en Flow, comparte sus pensamientos sobre su trabajo, su vida y cómo enfrenta la exposición pública.
Un ritmo pausado y sin filtros 💤🎤
Furtado se toma su tiempo para responder y, lejos de los tiempos acelerados que a veces exige la televisión, propone conversar con calma. Dice que no le gusta forzar el ritmo ni jugar a los roles en las entrevistas. Lo que busca es autenticidad, algo que en su trabajo también intenta reflejar con sus personajes. Asegura que en sus respuestas no hay máscaras, solo la verdad de quién es.
¿Y quién es Nicolás en realidad? 🤔
El actor, que en sus papeles ha sido desde delincuente hasta policía, se define como alguien que disfruta interpretar personajes más complejos, los llamados antihéroes. Para él, estos personajes tienen más profundidad porque muestran diferentes facetas humanas, con inseguridades, miedos y torpezas. Además, explica que interpretar a un actor no requiere que adopte un estilo particular, sino que depende de las aventuras que ese personaje pase y cómo las enfrenta.
¿De qué va Juan se alquila? 🧑💼💸
Se trata de una comedia en 7 episodios donde Nicolás interpreta a Juan, un tipo que alquila sus servicios para ayudar a otros a resolver problemas cotidianos. La serie, dirigida por Fernando Alcalde, mezcla humor, situaciones desopilantes y transformaciones físicas del personaje. Pero lo que más destaca Furtado es que, pese a las locuras, el personaje siempre termina confundiendo las cosas y metiéndose en líos, lo que genera muchas risas.
¿Actuar en la vida? ¡Claro que sí! 🎭
Para Nicolás, todos actuamos en diferentes ámbitos de nuestra vida sin darnos cuenta. Desde una entrevista laboral hasta una charla con amigos, adaptamos nuestro comportamiento según las circunstancias. Él mismo admite que, en su profesión, hay cosas buenas y malas, y que una de las más complicadas es la exposición pública, que puede ser invasiva y difícil de manejar.
El lado humano detrás del actor 🌍
Nicolás, que vivió en Argentina durante 10 años y ahora vive en España, confiesa que extrañaba mucho grabar en Argentina. La considera un país con una industria muy interesante, donde a pesar de los obstáculos, logran producir contenido de calidad. También comparte que le gusta estudiar a la gente, observar cómo se comunican y entender las distintas clases sociales. Para él, esa cercanía con diferentes realidades le enriquece como actor y como persona.
De Uruguay a España: una carrera en expansión 🌎🎥
En España, Furtado reconoce que la industria es más grande y que la competencia también. Aún así, valora que los proyectos siguen saliendo y que, en muchos casos, el talento artístico se prioriza sobre los recursos económicos. Confiesa que ahora busca proyectos que realmente le interesen, no solo por hacer algo, sino porque le apasionen y le desafíen.
¿Qué viene para Nicolás? 🚀
El actor no descarta participar en futuras series o proyectos relacionados con su personaje en El marginal. Hay conversaciones en marcha para que vuelva a interpretar a Diosito en una posible nueva entrega, lo que emocionaría a sus seguidores. Además, muestra interés en colaborar en series verticales, una tendencia que crece en la industria para adaptarse a las formas de consumo actuales, siempre y cuando el contenido le guste y le parezca interesante.
Más allá del escenario: ¿cómo lidia con la fama? 🎤✨
Furtado admite que no le gusta mucho la exposición, especialmente en programas donde solo le preguntan un rato y el resto del tiempo hablan de otras cosas. Prefiere mantener su vida privada, aunque sabe que en su profesión eso es difícil. La fama, dice, trae ventajas y desventajas, y él opta por enfocarse en seguir haciendo lo que le gusta, sin perder su esencia ni su tranquilidad.
En definitiva, Nicolás Furtado se presenta como un actor auténtico, que busca interpretar personajes con matices, sin máscaras y con una mirada clara hacia su propio crecimiento y su realidad. Un ejemplo de que, más allá de los personajes, lo que importa es la verdad y la pasión por lo que uno hace.




