De la familia famosa a su propio escenario 🎤
Desde que las luces se apagan y las cámaras dejan de grabar, Marta Fort sigue siendo la misma. Ella no se deja encasillar en el rol de hija de Ricardo Fort, el recordado empresario y figura mediática. A sus 22 años, Marta decidió no descansar en la comodidad de la fama y el dinero heredado, sino que se lanzó a construir su propio camino en los medios y en la televisión, con ganas y mucho trabajo.
Nuevo programa, nuevas metas 🛋️📺
El miércoles 26 de abril, Marta debutó como conductora en Fort Night Show, un programa que se transmite por Blender, un canal de streaming de Cale Group Media. Inspirado en aquel ciclo que Ricardo Fort hizo en 2012, el nuevo ciclo busca reflejar la personalidad de Marta, quien confiesa que el programa es como un diván donde ella puede hablar con libertad, traer invitados y mostrar un lado más auténtico.
Con un look que recuerda a los ’90, inspirado en la serie Miami Vice, y un ambiente con palmeras de colores y sillones vintage, Marta se muestra segura y natural. La idea del programa, según ella, es que la gente la conozca más allá de su apellido y que vea en ella a una mujer que trabaja, que tiene ideas propias y que no se deja definir solo por su herencia.
De influencer a conductora profesional 📱🎙️
Antes de dar el salto a la televisión, Marta ya había experimentado con diferentes formatos. Se convirtió en enviada especial del canal para cubrir el Mundial en Estados Unidos, una experiencia que le sirvió para entender que le gusta el rol de comunicar y conectar con la gente. En esa cobertura, por ejemplo, tuvo que hacer de cajera en un supermercado solo por un día, en una especie de anécdota que ella misma recuerda con humor.
«Desde chica siempre tuve esa atracción por las máquinas registradoras y las compras. Lo hice como un desafío y me ayudaron en Coto, donde incluso llegué a detener a una mujer que quería robarse un aceite», relata entre risas. Esa experiencia le sirvió para entender que le gusta hacer cosas diferentes y que puede adaptarse a diferentes roles.
¿Un futuro en la moda y más allá? ✨👗
La joven influencer también sueña con crear su propia marca de ropa, y aunque todavía está en esa etapa, no descarta incursionar en otras ramas artísticas como el canto o la actuación. Lo que más le interesa, dice, es seguir trabajando para que la gente la vea por lo que es: una mujer auténtica, sin filtros y con ganas de dejar su huella propia.
En varias entrevistas, Marta dejó en claro que su mayor objetivo es que le dejen de hablar solo de plata y herencia. Desde los 14 años, vive respondiendo preguntas sobre su fortuna y su papá, pero ella misma afirma que busca construir una imagen que vaya más allá de eso.
Autenticidad y esfuerzo 💪💕
“Yo soy así, hablo como hablo, y vengo de una familia con diferentes perspectivas. Lo que quiero es que me reconozcan como Marta, la conductora, la que hace blogs, la que tiene su programa, y no como la heredera millonaria”, explica con firmeza. Para ella, la clave está en la autenticidad y en no dejarse encasillar por las etiquetas.
Con un presente lleno de proyectos y con la mente puesta en seguir creciendo, Marta asegura que su trabajo y su esfuerzo son lo que realmente la representan. Además, agradece la oportunidad que le brindó la cobertura del Mundial y toda la experiencia en los medios, y confiesa que tiene varios sueños pendientes, como seguir en el mundo de la comunicación, la actuación y el arte en general.
¿Y qué dice la familia? 🤔
Su hermano Felipe, por ejemplo, le suele decir en tono de broma que trabaja mucho, pero ella misma ya planea invitarlo en algún momento para que participe en su programa. Aunque ha pasado por momentos difíciles, como la pérdida de su papá y la muerte de su padrino, Marta afirma que hoy está en su mejor momento, con terapia y mucho esfuerzo personal.
En definitiva, Marta Fort quiere demostrar que no es solo la hija de Ricardo, sino una mujer que lucha por su lugar, que trabaja y que busca dejar su marca propia en el mundo del espectáculo y los medios. La historia de una joven que, más allá del dinero y el apellido, apuesta a su talento y autenticidad.




