¿De qué están hechas esas importaciones? 🤔

Las cifras de importaciones en Argentina están en aumento y no solo por el monto total, sino por qué bienes compran desde afuera. En el primer semestre de 2026, ya se importaron unos u$s140 millones, casi igualando lo que se importó durante todo 2025. Entre los productos más destacados están las máquinas eléctricas, el acero y los aparatos mecánicos.

Por ejemplo, se importaron u$s75,2 millones en tanques y depósitos de acero, y otros u$s56,4 millones en equipos de filtrado y sistemas de ósmosis inversa. También entraron en el país tubos de acero para oleoductos, transformadores eléctricos, puentes grúa y componentes para subestaciones eléctricas. Todos estos bienes muestran en qué se está centrando la importación y qué sectores están más activos.

¿Por qué importa tanto el acero y la electricidad? ⚙️🔩

Un dato clave para entender estas cifras está en las leyes que buscan fomentar a los productores nacionales. Argentina tiene una normativa que obliga a los proyectos de inversión a incluir un compromiso de comprar al menos el 20% de los bienes y obras a proveedores locales. La idea es promover la industria nacional, pero hay varias reglas y detalles que complican su cumplimiento y control.

Por ejemplo, ese 20% no se calcula sobre toda la inversión del proyecto, sino solo sobre el monto destinado a pagar a los proveedores de bienes y obras. Además, solo se cuenta si los productos nacionales están disponibles, son competitivos en precio y calidad, y cumplen con las cantidades y tiempos necesarios. Sin embargo, no hay un mecanismo público claro para verificar si estas condiciones se cumplen realmente.

¿Cómo funciona esta ley? ⚖️

Las empresas que llevan adelante estos proyectos, llamadas VPU, pueden contratar a constructoras o empresas integradoras, que luego adquieren los equipos necesarios. Pero los fabricantes nacionales que venden a esas empresas a veces quedan afuera de los beneficios, lo que hace que no todo lo que se compra con este compromiso sea necesariamente de origen nacional.

También, dentro del 20%, se incluyen bienes y obras sin una proporción fija, lo que significa que una parte puede dedicarse a obras civiles o montaje, sin que eso implique comprar productos nacionales. Además, existe la posibilidad de importar ciertos bienes específicos, siempre y cuando tengan autorización previa y no sean considerados bienes de capital.

¿Qué pasa con la industria metalúrgica? 🚧

La realidad de la metalurgia en Argentina no es la mejor. En julio, su producción cayó un 4,4% comparada con el año anterior, y en los primeros siete meses del año acumuló una baja del 5,5%. La utilización de la capacidad instalada, que indica cuánto puede producir la industria, también bajó, situándose en un 39,2%. Es uno de los niveles más bajos en los últimos tiempos.

Este bajón afecta a diferentes sectores relacionados con la metalurgia, como los bienes de capital, los aparatos eléctricos y otros productos metálicos. Además, las empresas que trabajan con minería, petróleo y energía eléctrica también vieron reducir su producción en ese mismo período.

El tamaño del RIGI y las inversiones en marcha 🚀

En medio de estos desafíos, la cantidad de proyectos en marcha sigue creciendo. Hasta agosto, Argentina tiene 44 proyectos en el RIGI (Registro de Inversiones en Gran Escala) por casi u$s200.000 millones. La mayoría de esas inversiones están en petróleo, gas y minería.

De esas iniciativas, 21 ya tienen decisiones tomadas por un monto de u$s46.708 millones, pero otras 22 todavía están en análisis, por unos u$s101.241 millones. Esto significa que la mayoría de los proyectos aún no tienen una definición clara, pero muestran un potencial de crecimiento enorme. Además, acaba de sumarse un mega proyecto de exportación de gas natural licuado, impulsado por YPF, Eni y XRG, con una inversión prevista de u$s51.000 millones. Si se suma, el total de inversión conocida en el RIGI llega a casi u$s199.000 millones.