La historia detrás de la derrota del proyecto de ley

El intento del Gobierno de avanzar con un proyecto de ley que buscaba modificar la inviolabilidad de la propiedad privada terminó en una derrota que sorprendió a muchos. La iniciativa, que generó bastante debate en el Congreso, no logró los votos necesarios para salir adelante, y las razones detrás de esta caída revelan una interna política que todavía tiene mucho por resolverse.

¿Quién tiene la culpa? La mirada oficial y las críticas internas

Desde el Gobierno, la responsabilidad se descargó en Sergio Massa, el presidente de la Cámara de Diputados y líder del Frente Renovador. La versión oficial señala que Massa fue el responsable externo de que el proyecto no haya prosperado. Sin embargo, en las filas del propio oficialismo también apuntaron contra Federico Sturzenegger, el exministro de Economía y actual ministro de Desregulación, quien en su momento estuvo al frente de la negociación con los senadores peronistas que responden a los gobernadores.

¿Y qué pasó en el Senado? La interna en acción 🔍

El peso de la negociación recayó sobre Sergio Massa, quien en conversaciones privadas reconoció haber hablado con al menos tres senadores que responden a distintos gobernadores. Desde el Gobierno creen que en total fueron más de nueve los legisladores que dieron la espalda al proyecto, muchos de ellos con fuerte vínculo con mandatarios del PJ (Peronismo).

Entre los senadores con los que Massa dialogó estaban Carolina Moisés (Salta), Guillermo Andrada (Catamarca) y Sandra Mendoza (Mendoza). Todos ellos forman parte del bloque Convicción Federal, un grupo que en los últimos tiempos votó en línea con el oficialismo en varias iniciativas. Sin embargo, en este caso, sus votos no alcanzaron para salvar el proyecto.

¿Por qué no se lograron los votos? La fragmentación del PJ

El panorama en el Senado no fue favorable: otros senadores que podrían haber apoyado, como Patricia Bullrich, lideresa del bloque del Senado, no lograron sumar votos suficientes. Además, algunos legisladores de distintos partidos tampoco apoyaron el proyecto, como los santacruceños Carambia y Gadano, la tucumana Betty Ávila, la salteña Flavia Royón, la cordobesa Alejandra Vigo y la neuquina Julieta Corroza. La fragmentación del bloque peronista y las internas en el oficialismo complicaron aún más la situación.

¿Qué dicen desde el Frente Renovador? La estrategia y las críticas 🚧

Desde el Frente Renovador aseguran que solo hablaron con los tres senadores de Convicción Federal y que no tuvieron contacto con el resto del bloque. En esa línea, deslizaron que el error fue del Gobierno, que dejó que Patricia Bullrich se enfrentara sola al rechazo, sin un respaldo fuerte desde la Casa Rosada.

Además, señalan que desde el oficialismo no los llamaron en ningún momento para coordinar la estrategia, incluso después de haber utilizado a ciertos senadores durante meses. La percepción en el massismo es que no hubo una verdadera estrategia para sumar votos y que, por eso, el proyecto quedó herido en el camino.

El contexto político y qué puede pasar ahora 🔮

En la política, las cosas cambian rápido. El Gobierno ya piensa en otros proyectos y en las próximas semanas, la atención estará puesta en la Ley Hojarasca, que ya tiene media sanción en Diputados y que parece tener mayor apoyo entre los bloques aliados. También deberán tratarse otros temas importantes, como la selección de jueces para cubrir vacantes en el Poder Judicial, que en esta semana alcanzó un récord con 203 pliegos enviados.

Por ahora, la expectativa en el Senado está puesta en esa ley y en otros proyectos que puedan sumar consenso. La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, por ejemplo, sigue en la lista y tiene un peso clave, especialmente para quienes siguen a Javier Milei y su propuesta de desregulación económica.

¿Qué sigue? La política en movimiento 🔄

La caída del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada dejó en evidencia las dificultades para lograr acuerdos en un escenario cada vez más fragmentado. La interna entre diferentes bloques, las alianzas cambiantes y las estrategias de negociación jugarán un papel central en lo que viene. Los próximos meses serán clave para entender si el oficialismo logra cerrar acuerdos que le permitan avanzar con otras iniciativas o si la división interna sigue complicando la agenda legislativa.