¿Qué pasa en el predio de Cantilo? La estrategia de River para reducir costos
El predio de Cantilo, a solo un kilómetro del estadio Monumental, se convirtió en el escenario principal de una movida importante en River. Aunque todavía hay obras en marcha, como la nueva Casa River, la atención se centró en las decisiones que tomó la dirigencia en las últimas semanas.
El drama de los jugadores en containers y el ahorro millonario
Desde hace un mes y medio, River decidió que los 14 jugadores que no estaban en los planes del equipo entrenaran en containers, esas grandes cajas metálicas que suelen usarse para transportar cosas. La razón: no había vestuarios terminados, y el club prefirió usar estos espacios en lugar de gastar en arreglos o en alojarlos en otro lado. Aunque no recuperaron dinero de las ventas de estos jugadores, sí lograron ahorrar unos 22 millones de dólares en salarios.
Este ahorro es clave porque permite al club hacer contrataciones importantes, como traer campeones del mundo como Ángel Correa o Thiago Almada, sin preocuparse tanto por el presupuesto.
¿Quiénes se fueron y quiénes siguen?
Entre los que ya dejaron el club están Andrés Herrera, que volvió a su equipo en Estados Unidos, y Paulo Díaz, también en Estados Unidos, en el Atlanta United. Ambos rescindieron sus contratos y River ahorró millones en salarios. Maxi Meza, que jugaba en Independiente y fue campeón de la Copa Sudamericana en 2017, también volvió a su club de origen tras rescindir su vínculo.
Otros que salieron son Santiago Lencina, que firmó con el equipo español Burgos, y Maxi Salas, que fue cedido a préstamo a Independiente Rivadavia con una opción de compra que podría llegar a los 4 millones de dólares.
¿Y qué pasa con los que todavía están?
Germán Pezzella, capitán del equipo, también está en la lista de posibles salidas. Aunque en un principio parecía que podía ir a préstamo a Gimnasia, ahora recibió una oferta de fútbol de Emiratos Árabes Unidos y su futuro podría estar allí. Sin embargo, su presencia en Cantilo generó algunos debates, ya que es un jugador que salió campeón del mundo con Argentina y todavía tiene contrato con River.
Por otro lado, Giuliano Galoppo, que llegó desde San Pablo, tiene un problema legal que lo inhabilita para jugar durante seis meses. La FIFA le impuso esa restricción porque aún debe pagar una deuda a su exrepresentante, tras una condena del Tribunal de Arbitraje Deportivo. Aunque no puede jugar, todavía puede dejar River.
¿Qué pasa con los otros jugadores?
Matías Viña, que fue a disputar el Mundial con Uruguay, todavía no logró salir de River. Su club, Flamengo, busca un nuevo equipo para el uruguayo, y en la mira hay clubes en Bélgica y en España. En tanto, Kendry Páez, de Ecuador, también está en ese proceso, con propuestas desde Bélgica y con interés de Chelsea.
Kevin Castaño, en cambio, entrena en Colombia y en las últimas horas se hizo famoso por un comentario en redes sociales que generó algunas polémicas. Tiene una oferta para jugar en Atlético Mineiro, en Brasil.
¿Por qué todo esto importa?
La estrategia de River no busca recuperar dinero con las ventas, sino reducir gastos para mejorar su economía. La idea es bajar la masa salarial sin pagar porcentajes de los préstamos, ya que eso también ayuda a que el club esté en mejor posición financiera. El presidente del club, Stefano Di Carlo, afirmó que están dispuestos a asumir ese costo para que la institución pueda seguir creciendo y reforzándose.
Resumen
En definitiva, River tomó decisiones fuertes en su predio de Cantilo para ahorrar millones y poder apostar a grandes contrataciones. La mayoría de los jugadores que se fueron lo hicieron por rescisión o en préstamo, con el objetivo de reducir costos y mantener la estructura del club en marcha. Ahora, solo falta que se resuelvan todos los casos y que puedan cerrar este capítulo del «Container Gate» para enfocarse en el futuro.




