El reclamo de Jordania: más que un partido, una denuncia contra la FIFA 🇯🇴🚫
Todo comenzó cuando el presidente de la Asociación de Fútbol de Jordania, el príncipe Ali bin Al Hussein, hizo una fuerte denuncia en Twitter. Él aseguró que la FIFA, el organismo que regula el fútbol mundial, lo chantajeó para que apoyara la reelección de Gianni Infantino, actual presidente de la FIFA. ¿El motivo? Jordania participó por primera vez en un Mundial, y esa participación no estuvo exenta de problemas.
Ali Al Hussein contó que, durante el Mundial, le dijeron verbalmente que si apoyaba a Infantino, su federación recibiría ayuda. Pero eso no fue todo. También señaló que la AFJ enfrentó obstáculos económicos y burocráticos, como la dificultad para que los aficionados jordanos obtuvieran visas para Estados Unidos, donde se jugó la fase final del torneo. Aunque los seguidores tenían entradas, muchos no lograron entrar por los problemas con los visados, y además, Jordania tuvo que pagar impuestos a través de la FIFA para participar en ese país. Algo que no pasó en Canadá ni en México, donde también hubo partidos.
Dinero pendiente y un futuro incierto 💸🤔
Además, Ali Al Hussein expresó su frustración por no haber recibido aún un premio que la federación jordana ganó por participar en la final de la Copa Árabe en Qatar, un torneo organizado por la FIFA. Desde diciembre, esperan ese dinero, pero todavía no llega, a pesar de que la FIFA suele tener millones en reserva.
El dirigente jordano fue claro: su federación defiende valores éticos y no apoyará la reelección de Infantino. Cuando le preguntaron si apoyarían un nuevo mandato, respondió que no, y que la situación que enfrentaron fue un tipo de chantaje del organismo mundial. La reelección de Infantino, prevista para marzo de 2027, requiere que más de la mitad de las federaciones del mundo aprueben su candidatura. Actualmente, Jordania no lo apoyará, y varias federaciones ya expresaron su rechazo a su gestión.
Desacuerdos internos: la FIFA en crisis ⚠️
No solo Jordania está enojada. Dentro de la misma FIFA hay voces que se han distanciado de Infantino. El exentrenador Arsène Wenger, por ejemplo, expresó que un proyecto de crear una empresa para recaudar fondos, llamado FIFA Forward Enterprise, fue un error y que la decisión de retirarlo fue necesaria. Este plan buscaba vender acciones a inversores privados para obtener más dinero, pero enfrentó fuerte rechazo y fue cancelado en una semana.
El secretario general de la FIFA, Mattias Grafström, también mostró su descontento en un correo interno, lamentando los eventos y asegurando que la institución sigue comprometida con su misión. Por su parte, el asesor principal de Infantino, Carlos Cordeiro, renunció y criticó el proyecto, calificándolo como perjudicial para el futuro del fútbol.
¿Y qué pasa con la política en la FIFA? 🏛️
La oposición no solo viene desde adentro. La UEFA, la organización que agrupa a los clubes y federaciones de Europa, y la Concacaf, que reúne a clubes de Norte y Centroamérica, también están en contra del plan y de Infantino. La UEFA incluso anunció que planea iniciar acciones legales contra la FIFA, y que intentará bloquear decisiones que puedan perjudicar a los clubes o al fútbol en general.
El presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, afirmó que la FIFA necesita un cambio estructural y que no confía en la gestión actual. Además, en los clubes europeos hay descontento por la organización del Mundial de Clubes 2025, que contará con 32 equipos y que trae beneficios económicos que aún no fueron distribuidos a los clubes. La próxima edición, que se realizaría en 2029, podría tener problemas para salir adelante si no se llega a acuerdos claros.
¿Qué sigue en la lucha por el poder? 🔮
Infantino aún tiene la esperanza de seguir en su cargo. Aunque varias federaciones ya le retiraron su apoyo, y la oposición crece, él sigue siendo el único candidato para las próximas elecciones, que se realizarán en marzo de 2027. Para ganar, necesita el apoyo de al menos 106 federaciones de las 211 que integran la FIFA.
Hasta ahora, solo cuatro federaciones europeas —Finlandia, Gales, Serbia y Suecia— han manifestado públicamente que no lo apoyarán. La pelea en la FIFA todavía está abierta, y todo indica que el fútbol mundial está en un momento de gran tensión, con cambios que podrían definir su futuro cercano.




