Una fiesta de ajedrez en medio del turismo y la cultura
Mientras en Recoleta la gente recorre su feria de artesanos, visita la Basílica Nuestra Señora del Pilar o hace fila para ver el cementerio, a pocos metros se está armando un evento que promete ponerle picante a la zona: el Magistral Szmetan Giardelli, el torneo de ajedrez más importante desde la pandemia.
Este torneo, categoría XII de la Federación Internacional con un promedio de ELO de 2526, trae a grandes maestros de todo el mundo y a los mejores jugadores argentinos. Entre los internacionales, destacan el noruego Aryan Tari (88° del mundo con 2636), el búlgaro Ivan Cheparinov (105°, 2625), el peruano Julio Granda (109°, 2624) y el letón Alexei Shirov (138°, 2610). Este último, un genio del tablero que estuvo en el puesto número 3 del mundo en su mejor momento, es toda una leyenda del ajedrez moderno.
Los cracks en acción y la pasión de los fanáticos
Junto a estos titanes internacionales, participan los mejores ajedrecistas argentinos como Diego Flores (2567) y Sandro Mareco, además de jóvenes prodigios como Faustino Oro (12 años, 2503) e Ilan Schnaider (14 años, 2402). También están los grandes maestros Sergio Slipak y el organizador del torneo, Tomás Darcyl.
La organización no deja nada al azar: antes de empezar, los árbitros revisan los objetos que llevan los jugadores, como celulares y auriculares, para garantizar la transparencia del torneo. Luego, con un ritmo de juego de 90 minutos más 30 segundos por movimiento, los maestros se enfrentan en partidas que mantienen en vilo a los espectadores.
Un torneo para seguir en vivo y en comunidad
Mientras tanto, en una sala contigua, los fanáticos disfrutan del análisis en vivo con el gran maestro Diego Valerga y otros expertos. La idea es que todos puedan entender las jugadas, aprender y hasta sugerir variantes. Y si quieren ver las partidas en tiempo real, la transmisión por la plataforma Lichess tiene un delay de cinco minutos, para evitar trampas.
Los jugadores también comparten sus experiencias con el público tras cada partida. Es común ver a Cheparinov repasando su juego con los asistentes, o Faustino Oro celebrando su victoria con sus familiares. La emoción está a flor de piel, y todos disfrutan del torneo como un evento que une a la comunidad del ajedrez en Argentina.
Partidas que dejan huella y un torneo que promete mucho más
La partida que más llamó la atención fue la de Faustino Oro contra Ilan Schnaider, que duró más de tres horas y terminó en una victoria del joven argentino con blancas. La pelea fue intensa, con decisiones arriesgadas y una actitud de jugar siempre a ganar, algo que caracteriza a los nuevos talentos del país.
Por su parte, Darcyl, que perdió con Tari en una partida de casi una hora y media, comentó que «esto no es fácil» y que el nivel de competencia es alto. La intensidad continúa hasta el martes 16, con rondas todos los días en diferentes horarios y enfrentamientos que prometen sorprender.
Agenda y expectativa para lo que viene
El torneo sigue con un fixture bien organizado: la segunda ronda será el martes 9 a las 15:30, y las siguientes en los días sucesivos, con partidas entre los mejores del mundo y argentinos. La expectativa crece y la pasión por el ajedrez se nota en cada jugada y en cada análisis en vivo.
Este evento en Recoleta demuestra que el ajedrez está más vivo que nunca, con una mezcla de talento, estrategia y emoción que atrapa a todos los que se acercan. Así que si pasás por la zona, no te pierdas la chance de seguir de cerca esta competencia que promete dejar huella en la historia del ajedrez argentino.




