¡Pasaron, pero con sabor a poco!
Boca logró su objetivo y clasificó a los octavos de final de la Copa Sudamericana tras vencer por penales a O’Higgins en un partido que dejó más preguntas que certezas. La derrota por 1-0 en Chile y la clasificación en la tanda de penales (4-3) pusieron en evidencia que, aunque el equipo avanzó, todavía hay mucho por mejorar.
El análisis del entrenador: autocrítica y preocupación
El técnico de Boca, Rodolfo Arruabarrena, fue claro en su análisis después del partido: no le gustó el rendimiento del equipo, ni la forma en que lograron pasar de fase. En la conferencia de prensa, admitió que la actitud y el nivel futbolístico del equipo están lejos de lo esperado. «Nosotros teníamos que pasar. No nos ha gustado la manera, no me ha gustado. Hemos sufrido desde los 10 minutos del partido. Después tuvimos alguna chance, pero el rival fue superior», expresó.
Para Arruabarrena, la clasificación era crucial por el momento delicado que atraviesa Boca, pero también reconoció que el rendimiento en cancha deja mucho que desear. «Necesitábamos pasar por lo sufrido hace meses. Soy autocrítico y sabemos que así no vamos a ganar tantos partidos. No estamos contentos; sí por haber pasado, pero no por la actuación», aseguró.
¿Y ahora qué sigue? La reacción que viene
El próximo desafío del Xeneize será contra Recoleta en la Copa y también tiene en mente mejorar en la Liga, donde la última goleada en contra en un partido contra Deportivo Riestra dejó una marca difícil de olvidar. Arruabarrena insistió en que el equipo necesita una reacción rápida y concreta para recuperar confianza y nivel.
«La reacción es buena, pero sabemos que de esta manera nos va a costar mucho. Vamos a seguir hablando y trabajando. Lo importante para el grupo era pasar. Hubiera sido un golpe muy grande para todos. Ahora hay que descansar, entrenar y preparar el partido de Liga, que también arrancamos mal. Tenemos que ser más competitivos», comentó.
El lado emocional y la autocrítica en el vestuario
El entrenador también hizo foco en el estado anímico del plantel. Reconoció que, a pesar de tener buenos jugadores, hay una cuestión de rebeldía y motivación que todavía falta fortalecer. «Hay una cuestión anímica y de rebeldía. Tenemos que salir de esa situación. El club y su historia lo imponen. Este pasaje nos tiene que dar fuerza, pero también tenemos que ser autocríticos», afirmó.
Luego, compartió el mensaje que transmitió en el vestuario tras el pase a octavos: «Lo hablamos: pasamos, pero no hay mucho más por decir». Además, explicó que el gol de O’Higgins en el partido fue más un problema emocional que futbolístico. «Es más anímico que rebeldía. Cuando nos hicieron el gol, fuimos y tuvimos situaciones. Quiero que ellos crean en la calidad que tienen».
¿Qué nos deja esta clasificación?
Arruabarrena cerró con una reflexión que resume cómo se siente en estos momentos: «Nos gusta ganar, pero no de esta manera». La clasificación, aunque importante, deja claro que Boca necesita mucho más que solo avanzar en torneos. El desafío ahora es fortalecer el nivel de juego, afrontar los próximos partidos con más confianza y no dejarse dominar por las dudas.
¿Podrá Boca encontrar esa chispa que tanto necesita para brillar en los partidos importantes? Solo el tiempo y el trabajo en la semana lo dirán. Por ahora, la clasificación a octavos es un alivio, pero también un llamado de atención.




