El niño que no pierde la sonrisa ni en la cima del podio

En el mundo del ciclismo, hay atletas que intimidan solo con su presencia, pero Tadej Pogacar lleva esa idea a otro nivel. Este joven esloveno de 27 años parece tener un secreto: no importa cuántas carreras gane o qué tan dura sea la competencia, siempre mantiene una sonrisa y una actitud relajada. Antes de cada etapa, se lo puede ver haciendo bromas con sus compañeros, charlando con periodistas o colocando una calcomanía de Hulk en su bicicleta, en un ritual infantil que, sorprendentemente, le funciona a la perfección.

Pero cuando suena la bandera de largada, todo cambia. De ese deportista sonriente pasa a convertirse en una máquina implacable. Acelera en los momentos clave y deja a sus rivales en el polvo. A los 27 años, ya está en la historia del ciclismo, con un palmarés que lo coloca en un lugar privilegiado y que genera debates sobre si es el mejor de todos los tiempos en su disciplina.

Una marca que pocos alcanzaron antes

Su logro más destacado es haber conquistado cinco veces el Tour de Francia, la carrera más importante del ciclismo mundial. Y lo hizo antes que otros grandes como Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Bernard Hinault o Miguel Induráin, quienes tardaron más en llegar a esa cantidad de victorias. Pogacar no solo rompió récords, sino que también elevó las expectativas sobre lo que puede lograr en el futuro.

Muchos comparan su estilo con leyendas del deporte: algunos ven en él una mezcla de la ambición insaciable de Merckx, la precisión de Anquetil, el carácter competitivo de Hinault y la fortaleza física de Induráin. Pero él, en realidad, ha creado su propia versión, una que combina la ciencia y la tecnología con una espontaneidad que refleja que, por encima de todo, disfruta andar en bicicleta.

¿Por qué Pogacar es diferente? 🤔

Mientras otros campeones viven bajo una presión constante, Pogacar transmite la sensación de que corre por diversión. Él mismo suele repetir que la clave está en disfrutar del deporte, y esa actitud se refleja en su forma de correr: ataca cuando nadie lo espera, se anima en etapas que no necesita ganar y compite con la misma pasión en clásicas que en grandes vueltas. Su ambición se refleja en un palmarés que incluye cinco Tours, un Giro de Italia, dos campeonatos mundiales y más de 100 victorias profesionales. Lo curioso es que, a esta altura, resulta más fácil enumerar lo que todavía no ganó que todo lo que ya conquistó.

Sus orígenes y su camino hacia la gloria 🚲

Pogacar no nació siendo un prodigio invencible. Desde chico, era el más pequeño del grupo y tuvo que esperar a que su físico se desarrollara para que su talento brillara realmente. La etapa que lo catapultó fue en 2019, cuando sorprendió a todos en el Tour y en 2020 logró uno de los golpes más recordados del ciclismo moderno: le arrebató el título a Primoz Roglic en la contrarreloj final de La Planche des Belles Filles.

Desde entonces, su historia se ha ido construyendo con rivalidades emblemáticas, como la que mantiene con Jonas Vingegaard, quien lo venció en 2022 y 2023. Pero Pogacar no se quedó de brazos cruzados: en 2023, recuperó el liderazgo y convirtió su duelo con Vingegaard en uno de los enfrentamientos más apasionantes del ciclismo actual.

Un líder cercano en la vida y en la carrera 🤝

Fuera de la bicicleta, Pogacar es distinto a esa figura fría y distante que a veces se suele ver en los deportistas de élite. Sus compañeros y rivales lo describen como un líder cercano, accesible y generoso. Cuando no está en competencia, firma autógrafos, charla con cualquiera y carga con la presión de ser la estrella del pelotón sin perder su sencillez.

Sus padres cuentan que, de chico, hacía payasadas para aliviar momentos tensos en la familia, y esa misma espontaneidad la mantiene ahora. Además, comparte su vida con Urska Zigart, una ciclista profesional eslovena, con quien entrena y comparte buena parte de su calendario.

¿Y qué hay de las dudas? 🤨

Aunque domina en la pista, Pogacar no está exento de las sospechas que siempre acompañaron al ciclismo. Como en otros casos de campeones, le hacen controles antidoping y él los recibe con naturalidad, asegurando que mientras más controles haya, mejor será para demostrar la limpieza del deporte.

Su talento y sus victorias le han ganado admiradores y comparaciones con figuras como Michael Jordan en el mundo del deporte. Algunos incluso hablan de él como si fuera un extraterrestre, pero la realidad es que Pogacar ya dejó de perseguir a las leyendas: ahora son las leyendas las que parecen estar en su camino.

El club de los inmortales 🚀

Solo unos pocos en la historia lograron conquistar cinco Tours de Francia antes de los 30 años: Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Bernard Hinault y Miguel Induráin. La lista de Pogacar acaba de sumarse a ese selecto grupo, demostrando que su historia todavía tiene mucho por escribir.

¿Será él quien rompa todos los récords y siga sumando títulos en los años que vienen? Solo el tiempo lo dirá, pero por ahora, el mundo del ciclismo mira con atención cómo un joven que disfruta cada pedalazo, ya marcó su nombre en la historia.