Un relato que revela cómo funcionaba la corrupción en las obras públicas

En el corazón de Santa Cruz, una ruta que prometía conectar diferentes puntos del sur de Argentina se convirtió en símbolo de un entramado de sobornos y contratos millonarios adjudicados de forma irregular. La historia, que sale a la luz en un proceso judicial, revela detalles que muestran cómo funcionaba un sistema de corrupción que dejó millones en pérdidas para el Estado.

El caso de la Ruta 40 y Cristóbal López 🛣️

Todo empezó con una obra en la Provincia de Santa Cruz. La ruta 40, una de las más famosas del país, conecta varias localidades y era clave para la región. Pero, en realidad, solo la mitad de los caminos que debían construir o reparar se terminaron. A pesar de eso, las empresas que participaron en las licitaciones lograron cobrar sobreprecios que promediaron el 65% del costo original.

En 2022, una de esas obras fue nuevamente licitada por el gobierno provincial. La inversión más grande, cerca de 4.800 millones de pesos, fue adjudicada a una sola firma: CPC SA, de Cristóbal López, un empresario muy vinculado a la política y conocido por su cercanía con Cristina Kirchner. La obra en cuestión era un tramo entre Bajo Caracoles y Lago Posadas, financiado por la Nación, pero nunca avanzó.

¿Qué pasó con la obra? 🤔

El proyecto quedó en pausa cuando el gobierno de Santa Cruz decidió detener las trabajos, mientras López reclamaba pagos pendientes por trabajos no realizados. La historia de esta ruta no es solo una de retrasos: también revela un circuito de sobornos y pagos ilegales que operaba en las sombras.

Confesiones que sacuden el caso 🗣️

Un testimonio clave en el juicio lo aporta Ernesto Clarens, un financista que se convirtió en arrepentido y colaborador en el caso de los Cuadernos de las Coimas. Clarens explicó cómo funcionaba el sistema de coimas y sobreprecios en las obras públicas, donde los pagos ilícitos podían variar entre el 3% y el 20% del monto de cada contrato.

El relato de Clarens revela que, en una de sus últimas tareas, recibió un pedido directo de José López, entonces secretario de Cristina Kirchner, para que se le adjudicara una obra en el sur a Cristóbal López. La orden vino de la misma entonces Presidenta, según sus palabras, y fue acompañada por instrucciones para que todos los interesados en la licitación se acomodaran o se bajaran en favor del empresario kirchnerista.

¿Cómo funcionaba el circuito de sobornos? 💰

Clarens explicó que el proceso comenzaba con las llamadas a licitaciones por parte de Vialidad Nacional. Los interesados compraban pliegos y participaban en lo que llamó la “Camarita”: un sistema de reuniones secretas donde se decidía quién se llevaba la obra y cuánto se pagaba en sobornos.

En estas reuniones, se cobraba un “pase”, que era como un permiso para seguir en la carrera por la adjudicación. Se reducía el grupo de empresas en competencia, y en las etapas finales, las licitaciones terminaban en acuerdos entre pocas firmas, muchas veces en unión temporal.

Una vez elegido el ganador, se negociaba el precio. En general, las ofertas estaban un 20% por encima del presupuesto oficial. La diferencia se repartía en sobornos, con un 10% destinado a la coima y otro 10% para generar dinero negro. El dinero circulaba en grandes cantidades y, según Clarens, se estima que en total fueron unos US$ 30 millones.

¿Qué vincula a López con Cristina? 🔗

Más allá del circuito de obras, Cristóbal López también tiene una relación cercana con Cristina Kirchner. López era el principal inquilino de Los Sauces SA, una empresa vinculada a la expresidenta, que está investigada por lavado de dinero. Ambos están programados para comparecer en un juicio en 2026 por ese caso.

¿Qué nos dejan estos hechos?

La historia revela cómo un sistema de corrupción dejó millones en pérdidas y mostró la complicidad de varias figuras públicas y empresarios. La confesión de Clarens y las investigaciones en curso dejan al descubierto un circuito que operó durante años, con licitaciones amañadas, sobreprecios y sobornos sistemáticos, en un esquema que, al parecer, nunca dejó de funcionar hasta ahora.