¿Por qué la actividad manufacturera no levanta cabeza? 🤔

La producción industrial en Argentina sigue dando señales de agotamiento. En junio, los datos muestran que la actividad prácticamente no cambió respecto al mismo mes del año pasado, con una caída mínima del 0,1%. Pero si miramos el primer semestre completo, la baja llega a un 0,7%. Estos números, que surgen del Índice de Producción Industrial (IPI) elaborado por FIEL, indican que la economía productiva del país todavía enfrenta dificultades y que la recuperación no está siendo tan fuerte como se esperaba.

El retroceso que borró avances 💥

En términos más específicos, si se ajustan los datos para eliminar las variaciones estacionales, la caída en comparación con mayo fue de un 1,7%. Esto significa que, después de una recuperación que parecía estar en marcha desde febrero, la producción volvió a bajar, borrando esas mejoras. Además, en el segundo trimestre del año, la actividad industrial se contrajo un 1,5% respecto al primero. Por cuarto trimestre consecutivo, la industria muestra una tendencia a la baja en comparación con el mismo período del año anterior, lo que preocupa a los expertos.

¿Qué sectores resisten y cuáles caen? ⚙️🚗

La industria no se comporta igual en todos lados. Algunas ramas que dependen del consumo masivo y la energía lograron sostener cierta estabilidad o incluso crecer, pero otras siguen en caída libre. La automotriz, por ejemplo, lidera las pérdidas. La producción de vehículos cayó de forma significativa, con menos envíos a concesionarias, menos patentamientos y menores exportaciones. Según FIEL, esa pequeña suba en las ventas mayoristas no refleja una verdadera recuperación, sino una especie de recarga de stocks en las tiendas.

Por otro lado, los autos electrificados están ganando cada vez más espacio en el mercado local, lo que puede ser una señal de cambios en las preferencias de los consumidores.

El lado positivo: alimentos y petróleo 🚀🥩

Mientras tanto, algunos sectores lograron récords históricos. La industria de alimentos y bebidas, por ejemplo, alcanzó un pico en producción en junio. Esto se debe principalmente a un aumento en la faena porcina y aviar, que compensaron la caída en la producción vacuna, y a una actividad lechera en alza. Además, en los primeros seis meses del año, la refinación de petróleo creció casi un 10%, siendo uno de los sectores que más aportó a mantener a flote la industria. Le siguieron las industrias metálicas básicas y alimentos y bebidas, con crecimientos del 5,5% y 2,7%, respectivamente.

¿Qué sectores están en picada? 🚫

Por el contrario, algunos sectores muestran caídas importantes. La industria automotriz sufrió un descenso del 18,6%, mientras que la de minerales no metálicos bajó un 3,6%. La producción de papel y celulosa también cayó un 2,3%, y los cigarrillos un 5,2%. Estos datos dejan claro que no todos los rubros están en igualdad de condiciones y que algunos enfrentan obstáculos más grandes.

Endeudamiento energético y costos más altos 🔌💸

Otro problema que enfrentan las industrias tiene que ver con la energía. En junio, algunas pequeñas y medianas empresas sufrieron interrupciones en el suministro de gas debido a fallas en la infraestructura. Además, los cambios en las reglas del juego para las grandes empresas obligaron a adquirir gas directamente a los comercializadores, lo que aumentó los costos por el uso de gas natural licuado (GNL). Aunque el impacto en el total de la producción fue pequeño, algunas empresas optaron por reducir o parar su actividad para no pagar esos mayores gastos.

Más allá de los datos de junio, FIEL advierte que la tendencia no parece mejorar. La caída mensual ajustada por estacionalidad eliminó las mejoras de los meses anteriores, y más del 60% de las ramas industriales mostraron una reducción en su producción respecto al mismo período del año pasado. La situación actual pinta un panorama complejo para los próximos meses, con desafíos que podrían afectar aún más a la economía productiva del país.