El resurgir de las energías y minerales en Argentina
En los últimos años, Argentina ha dado un giro importante en su economía. Gracias a un aumento en las exportaciones de energía y minerales, el país lleva 31 meses consecutivos con superávit comercial, algo que no pasaba hace tiempo. Entre mitad de 2025 y mitad de 2026, las exportaciones netas en estos sectores casi se quintuplicaron, pasando de unos u$s 2.800 millones a casi u$s 14.000 millones. Un dato clave: el sector de Combustibles y Energía aportó un 20% de ese crecimiento.
El cambio en la balanza energética y qué significa
Durante años, Argentina importó más energía de la que exportaba. Pero ahora, gracias a que la producción de Vaca Muerta y otras infraestructuras avanzaron, la situación cambió. La economía local ha logrado una apreciación cambiaria similar a la de 2017, pero con una balanza de pagos mucho más equilibrada. Esto es un paso importante, pero todavía no alcanza para ponerse a la par de países con recursos naturales más grandes y explotados, como Australia o Canadá.
¿Qué recursos están moviendo la economía?
Entre los productos que más exportan se encuentran el petróleo, el litio y el oro, todos beneficiados por precios internacionales favorables. Además, se espera que en el futuro el cobre también comience a aportar a esta ola de exportaciones. Según un informe de Fundar, en 2025 estas exportaciones netas de energía y minería llegaron a unos u$s 13.000 millones. Para 2035, esa cifra podría subir a u$s 75.000 millones, casi seis veces más que en 2023. ¡Eso sería un salto gigante!
¿Qué impacto tendría ese crecimiento en la vida cotidiana?
Si esas proyecciones se cumplen, las ventas externas por habitante podrían triplicarse en una década, pasando de u$s 1.060 a u$s 3.179. Esto posicionaría a Argentina por delante de países como Brasil, Perú y Estados Unidos en productos primarios. Sin embargo, todavía estaríamos lejos de los países que tienen recursos naturales en abundancia, como Noruega, Australia o Canadá.
¿Es suficiente solo con explotar recursos? 🤔
Desde Fundar advierten que, aunque estos sectores extractivos generarán dólares, no alcanzarán para transformar completamente la economía. La idea es que esas actividades sirvan como motores, pero que también impulsen otros sectores productivos, como la industria o los servicios. La clave está en generar encadenamientos productivos, es decir, que el dinero y el trabajo que generan estas actividades alimenten a otras áreas del país.
¿Por qué es importante diversificar?
Argentina tiene un capital natural per cápita mucho menor que países como Australia o Canadá. Solo tiene el 16% del capital natural de Australia, y el 33% del de Canadá. Por eso, no basta con explotar recursos en grande, sino que también hay que potenciar otros rubros para que la economía sea más sólida y genere más empleo formal y desarrollo tecnológico.
El riesgo de depender solo del boom
Desde Fundar alertan que si Argentina se apoya solo en la explotación de recursos, puede terminar con una economía dual: unos pocos que se benefician mucho y muchos que quedan atrás. Además, esto puede generar conflictos sociales y una estructura económica poco diversificada. Por eso, proponen un modelo productivo que, además de aprovechar los recursos naturales, fomente la creación de empresas y empleo en otros sectores.
Ejemplos internacionales: ¿cómo lo lograron otros?
Para entender mejor, Fundar cita a países como Noruega, Australia y Canadá. Cada uno con su estrategia: Noruega con un modelo más estatal y nacionalista, Australia con una desindustrialización planificada, y Canadá con una fuerte inversión en ciencia y tecnología. Lo que tienen en común estos países es que lograron aprovechar sus recursos naturales sin depender solo de ellos, creando estructuras productivas más complejas y sostenibles.
¿Qué puede hacer Argentina?
La clave está en no solo mirar la macroeconomía, sino en construir una economía más diversa y moderna. Sin esto, el boom de recursos puede ser solo una oportunidad pasajera. La apuesta es por un desarrollo que combine explotación responsable, inversión en tecnología y apoyo a pequeñas y medianas empresas, para que los beneficios sean más duraderos y distribuidos.
¿Podrá Argentina convertir su boom energético en un motor real de crecimiento y empleo de largo plazo? Solo el tiempo y las políticas correctas lo dirán.




