¡Más cerca de liderar la pesca en Argentina! 🌊
La industria pesquera en Argentina sigue en movimiento y creciendo a pasos agigantados. En esta oportunidad, Cabo Vírgenes, una de las empresas del AISA Group, anunció una gran inversión que apunta a potenciar aún más su presencia en uno de los principales polos pesqueros del país: Puerto Madryn, en Chubut.
Una planta moderna y un buque de lujo para capturar y procesar 🏭🚤
¿Qué significa esto? Básicamente, que la empresa acaba de adquirir una planta de procesamiento y un buque especial para pescar langostinos. La planta está ubicada en Puerto Madryn y tiene mucho para ofrecer: puede procesar hasta 25 toneladas de pescado fresco y congelado cada día y cuenta con una cámara frigorífica gigante que puede almacenar hasta 1.800 toneladas de producto. Esto no solo ayuda a mantener la calidad y la frescura del pescado, sino que también mejora la logística y la capacidad de almacenamiento para la empresa y sus clientes.
Por su parte, el buque Santiago I, un barco tangonero congelador, ya está en funcionamiento y especializado en capturar langostinos. Tiene 31,65 metros de eslora y una bodega con capacidad para 75 toneladas. Además, genera más de 35 empleos directos, dando trabajo a muchas personas y fortaleciendo la capacidad de la Argentina para pescar y procesar en aguas nacionales.
¿Por qué importa esto? 🌍
Estas inversiones son parte de un plan más grande que busca hacer que la industria pesquera argentina sea más competitiva y capaz de exportar a todo el mundo. Según Juan Pablo Basavilbaso, gerente general de Cabo Vírgenes, la incorporación de estas instalaciones y barcos permitirá ampliar la producción, especialmente en productos de alto valor, y responder mejor a la creciente demanda internacional. La idea es que todo el proceso, desde la captura hasta la exportación, sea más eficiente y de mayor calidad.
Integración y futuro: más que solo pescar 🛠️🌟
Pero esto no es solo comprar barcos y plantas. La estrategia de AISA Group, que fundó Cabo Vírgenes en 2008 y se integró en 2025, busca crear una plataforma productiva completa. Esto incluye modernizar sus embarcaciones, incorporar nuevas tecnologías y reducir costos logísticos al conectar sus instalaciones en Rawson y Puerto Madryn, además de una plataforma en España.
El CEO de AISA, Juan José Retamero, explica que no solo quieren aumentar la captura, sino que buscan ofrecer productos con valor agregado, mejorar la eficiencia y generar empleo de calidad en Argentina. La idea es que todo esto transforme la cadena productiva y haga a la Argentina más fuerte en el mercado global.
Un crecimiento que deja huella
Con estas nuevas adquisiciones, Cabo Vírgenes ya cuenta con seis barcos propios, incluyendo los fresqueros Espartano, Cristo Redentor e Iglú I, además de los barcos factoría Mar Esmeralda y Kaleu Kaleu, y ahora el Santiago I. La expansión no solo refleja un aumento en la capacidad productiva, sino que también implica que más de 1.000 personas trabajan en esta actividad en Argentina, lo que significa más empleo y oportunidades en la región.
Este movimiento de la empresa forma parte de un plan más amplio del AISA Group que también incluye inversiones en minería, energías renovables, agroindustria y real estate, siempre buscando diversificar y fortalecer su presencia en el país.
¿Qué sigue? 🚀
Lo que queda claro es que la industria pesquera argentina se prepara para un futuro con más tecnología, más producción y más presencia en los mercados internacionales. La apuesta de Cabo Vírgenes y AISA Group es a largo plazo, con una visión de crecimiento y desarrollo que busca poner a Argentina en el mapa global de la pesca y la exportación.




