El partido empezó parejo, pero todo cambió en un minuto 🚨

El encuentro de octavos de final entre México e Inglaterra en la Copa del Mundo 2026 prometía ser un duelo cerrado, y en los primeros 30 minutos, parecía que el Tri podía dar la sorpresa. México lograba controlar el ritmo, incomodando a los ingleses, que no encontraban espacios claros para atacar. Sin embargo, en el fútbol, los giros de la historia pueden llegar en cualquier momento.

El golpe de Bellingham: dos goles en 60 segundos ⚽⚽

Y eso fue exactamente lo que sucedió entre los minutos 36 y 37. En ese lapso, Inglaterra logró lo que parecía imposible: marcar dos goles en solo un minuto y poner a México contra las cuerdas. El primero llegó cuando Bukayo Saka, por la derecha, hizo una gran jugada y envió un centro venenoso al área mexicana. Allí, Jude Bellingham, jugador del Real Madrid, apareció de atrás, sin marca, y con un remate de palomita puso el 1-0. La hinchada inglesa explotó de alegría y el Estadio Azteca quedó en silencio por unos instantes.

Pero la historia no terminó ahí. Apenas un minuto después, Inglaterra recuperó la pelota en zona ofensiva, avanzó con rapidez y, otra vez, Bellingham apareció en el área para definir con categoría y poner el 2-0 en el marcador. Con esa ráfaga, el partido cambió por completo, y los ingleses pasaron a dominar el ritmo del juego, dejando a México en una posición incómoda y con mucho trabajo por delante.

Una reacción mexicana y un intento de remontada 💪

A pesar del impacto, los dirigidos por Javier Aguirre no se dejaron caer y buscaron reaccionar. La esperanza volvió a surgir en los pies de Julián Quiñones, quien logró descontar a los 42 minutos con un disparo preciso que dejó sin chances al arquero inglés, Jordan Pickford. Con ese gol, México empezó a pensar en la remontada, aunque todavía quedaba mucho por jugar.

Antes de que terminara la primera mitad, el Tri tuvo otra oportunidad para igualar el marcador, pero la suerte no estuvo de su lado. Pickford volvió a ser clave y salvó a su equipo en un mano a mano que pudo haber sido el empate. Así, con un marcador de 2-1, finalizó la primera parte, dejando abiertas las posibilidades para lo que venía en el segundo tiempo.

El segundo tiempo y lo que viene ⚽🔥

Luego del descanso, México salió decidido a buscar el empate y arriesgó más en busca de una hazaña que parecía difícil tras la ráfaga inglesa. La determinación del equipo fue clara, pero Inglaterra se mantuvo firme en defensa y controló el ritmo del partido. La diferencia de goles todavía marcaba una diferencia importante en el resultado final.

El partido, que en un principio parecía equilibrado, terminó siendo dominado por los europeos, quienes lograron mantener la ventaja y avanzar a los cuartos de final. La jornada quedó marcada por esa rápida y contundente respuesta inglesa, que dejó en claro que en el fútbol, en segundos, todo puede cambiar y que la historia aún no termina hasta que suena el silbato final.