¿Una prórroga sin cambios? La primera señal tras la reforma laboral
Luego de que Javier Milei impulsara una reforma laboral en Argentina, parecía que todo cambiaría en la forma en que se negocian los convenios colectivos. Sin embargo, la primera renegociación importante en la industria de la alimentación mostró una realidad diferente: en lugar de actualizar las condiciones de trabajo, las partes acordaron extender el acuerdo por un año, sin modificaciones.
El acuerdo que mantiene las cosas como estaban 🔒
La Federación de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) y la Federación de Industrias de Productos Alimenticios y Afines (FIPAA) firmaron un acuerdo para prorrogar el convenio vigente hasta mayo de 2024. La clave: no tocar nada de las cláusulas existentes en el convenio, que data de 1994, aunque ha tenido varias reformas desde entonces. Solo pactaron un aumento salarial del 9% para los meses de mayo a julio, además de una suma extraordinaria de 120 mil pesos y una cláusula de revisión para agosto.
¿Por qué no se modificaron las condiciones? 🤷♂️
Los dirigentes sindicales y empresarios explicaron que el convenio ya había sido actualizado en varias ocasiones a lo largo de los años. Desde su creación en 1975, el acuerdo pasó por reformas en los ochenta, en 1994 y en los gobiernos kirchneristas, donde se incorporaron cambios importantes como el régimen de fraccionamiento de vacaciones y la inclusión de nuevas tecnologías en el trabajo.
“Decidimos mantener el marco actual porque el convenio ya se fue modernizando y no hacía falta abrirlo ahora”, afirmó Héctor Morcillo, líder de la FTIA. Otros actores del sector coincidieron en que los cambios necesarios ya estaban incorporados y que no era el momento de abrir una negociación más profunda.
¿Qué tiene que ver la reforma laboral con esto? 🚀
La decisión de mantener el convenio sin cambios también se facilitó porque el sector de alimentación ya cumplía con los requisitos establecidos por la nueva reglamentación. Es decir, las cuotas solidarias que aportan los trabajadores y las empresas estaban en línea con lo que exige la reforma. Los aportes a los gremios alcanzan el 2% de las remuneraciones, mientras que la contribución a las cámaras empresarias no supera el 0,5%.
¿Qué sigue ahora? 📝
Este acuerdo en alimentación se firmó justo unos días después de que la Secretaría de Trabajo, liderada por Julio Cordero, comenzara a convocar a sindicatos y empresas para negociar la actualización de más de 400 convenios colectivos. La lista incluye gremios importantes como UOM, Comercio, Camioneros, UOCRA, Gastronómicos, Sanidad, Bancarios, entre otros.
El objetivo oficial es que estos convenios se ajusten a la nueva normativa, pero la realidad es que el resultado dependerá mucho de la fuerza de cada sindicato y su capacidad de negociar. Si las cámaras empresarias están dispuestas a aceptar cambios o si los gremios están dispuestos a hacer paros o protestas, marcará el ritmo de esas negociaciones.
Un proceso que recién empieza
La situación en alimentación muestra que, aunque la reforma laboral de Milei busca modernizar y flexibilizar las condiciones de trabajo, en la práctica muchas negociaciones continúan con acuerdos que mantienen las cosas como estaban. La clave estará en qué tan dispuestos estén los sindicatos y empresas a arriesgarse a pelear por cambios más profundos o, por el contrario, prefieran prorrogar los convenios sin modificar nada.
Lo que sí quedó claro es que, por ahora, en Argentina todavía se negocia mucho con los acuerdos en la mano y con la mirada puesta en la próxima revisión salarial. La reforma laboral, en tanto, sigue en marcha, pero sus efectos concretos en las condiciones de trabajo aún tienen un camino largo por recorrer.




