El escándalo en vivo y la historia del pasado que invita a pensar
El viernes 19 de junio, Mario Pergolini abrió su programa Otro día perdido en El Trece con una reflexión que dejó a todos pensando. La charla vino justo después de que Florencia Peña cometiera un error en vivo al anunciar la muerte de Jorge Messi, padre de Lionel Messi, en un programa en Luzu TV. Pero en lugar de centrarse en ese blooper, Pergolini decidió mirar hacia atrás y compartir una anécdota personal que muestra cómo funcionaba la información antes de la era digital.
Una historia de los viejos tiempos
Con un tono cercano y sin vueltas, el conductor contó que, cuando era joven y trabajaba en la radio Rock and Pop, en los años en los que no existían los celulares ni las redes sociales, dijo en la radio que Phil Collins había muerto. La realidad: sabía que no era así, pero lo dijo igual. La intención no era hacer una noticia falsa, sino un error que, en aquella época, parecía sin mayor importancia. Sin embargo, la mentira creció rápidamente.
En cuestión de horas, otra radio empezó a dar detalles sobre la supuesta muerte del artista, y la noticia falsa se propagó. La confusión llegó a tal punto que una disquería aumentó su stock de discos de Collins, convencida de que las ventas aumentarían tras la noticia. Nadie verificó nada, y todo se convirtió en un caos mediático sin control.
¿Primicia o desinformación?
Para Pergolini, ese episodio le sirvió para reflexionar sobre qué valor tienen hoy en día las primicias. Antes, en los tiempos en que los diarios cerraban sus ediciones cerca de la medianoche, la competencia por ser los primeros en publicar una noticia era feroz, pero también peligrosa. La prioridad era llegar primero, aunque eso implicara publicar algo que no se había chequeado bien.
Pero ahora, en la era digital, las cosas cambiaron radicalmente. La información circula en segundos a través de las redes sociales, y la idea de quién la dice primero ya no tiene tanto sentido. Lo que importa ahora es la rapidez, muchas veces a costa de la veracidad.
El exceso de cobertura y la responsabilidad compartida
Pergolini también criticó la reacción de algunos medios ante el error de Luzu TV. Consideró que la cobertura fue excesiva y desmedida, casi como una «carnicería» mediática. Sin embargo, también recordó que los errores en la información no son algo nuevo. En el pasado, hubo otros ejemplos claros, como cuando se anunció con anticipación una supuesta victoria presidencial de Daniel Scioli o cuando se difundió una imagen generada por inteligencia artificial en la que aparecía Katy Perry en la casa de Cristina Fernández de Kirchner.
Defendiendo el streaming y la responsabilidad
Antes de cerrar su reflexión, Pergolini defendió el streaming, un formato que suele ser menospreciado por algunos que creen que solo hay «pendejos diciendo boludeces». Para él, los programas en vivo por internet son un espacio de aprendizaje, tanto para los que están al aire como para los productores.
Incluso mencionó a Nicolás Occhiato, fundador de Luzu TV, y destacó que, como en cualquier medio, también está en proceso de aprender a ser responsable con la información que circula. La clave, según Pergolini, está en que todos somos responsables de cómo y qué comunicamos, y de cómo influimos en la circulación de la información.
Una reflexión final con humor
Para terminar, Pergolini bajó el tono del debate con una broma: «Yo también estaba con pochoclos», dijo, en referencia a que todos somos espectadores de estos errores y aciertos en los medios. Luego, retomó su programa con invitados como Tomás Fonzi y Nicolás Villareal.
En definitiva, la charla de Pergolini invita a pensar más allá del error en vivo o la noticia falsa: cuestionar cómo circula la información en estos tiempos y quién tiene la responsabilidad en esa cadena. Porque, como él mismo señaló, todos somos parte de este gran ecosistema mediático, y entenderlo nos ayuda a ser más críticos y responsables con lo que consumimos y compartimos.




